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RETABLOS EN LA MEMORIA

Decoración cerámica en el interior del Teatro Coliseo España. Sevilla.

 

FICHA 035: Dedicamos este “Azulejos en la Memoria” a dejar constancia escrita de la existencia de unos valiosos paneles cerámicos desmontados que se guardan en los almacenes de la Universidad de Sevilla, procedentes del edificio Coliseo España de Sevilla, de cuya existencia hemos tenido conocimiento a través del reportaje publicado en el Diario de Sevilla el pasado 31 de Marzo de 2013, firmado por Luis Sánchez-Moliní, bajo el título “Los restos del derribo del Teatro Coliseo”.

El Edificio Coliseo de Sevilla fue una más de las numerosas e importantes edificaciones construidas en Sevilla de cara a la Exposición Iberoamericana de 1929. Se levanta en el número 38 de la Avenida de la Constitución, esquina con la calle Adolfo Rodríguez Jurado. Declarado Bien de Interés Cultural, el edificio del Coliseo está catalogado como monumento, y así figura publicado en el B.O.E en el año 1971.

El edificio fue proyectado en origen como cinematógrafo en el año 1924 por los hermanos arquitectos José y Aurelio Gómez Millán, sobre el solar de antiguo convento de Santo Tomás. Inicialmente se llamó Cine Reina Mercedes, pero unos meses antes de la Exposición Iberoamericana ya era Teatro Reina Victoria, tras su reducción de aforo y ampliación del escenario, inaugurándose el día 3 de diciembre de 1931 como “Coliseo España”.

Su estilo arquitectónico se encuentra en el movimiento regionalista. De planta casi rectangular, presenta tres de sus fachadas libres, pues sólo queda adosado por uno de sus lados menores, el más próximo a la cercana Puerta de Jerez. El edificio desarrollaba su espacio funcional en cuatro plantas, una de ellas de sótano, con sus principales accesos a través de las dos fachadas principales, bajo dos grandes balcones miradores que se abren en ellas. Las dos fachadas principales (a la Avenida de la Constitución y a la calle Adolfo Rodríguez Jurado) se trataron con exquisito gusto, combinando el ladrillo tallado visto, trabajado de forma monumental, con los paños de cerámica vidriada tratados a modo de grandes tapices, complementados con elementos de hierro forjado, madera y mármol. Los trabajos de cerámica están firmados por Enrique Orce Mármol. Respecto a la decoración interior, sus vestíbulos, uno en cada una de las dos fachadas principales, fueron decorados con pinturas murales con motivos alusivos a la historia del teatro español, obras del pintor Francisco Hohenleiter de Castro (1899-1968).

Tras perder su utilización como teatro y cine, el edificio fue sustancialmente adaptado para albergar oficinas del Banco de Vizcaya, entre los años 1975 y 1979 por los arquitectos José María Chapa y Galindo y Fernando Gómez Estern. Para ello se vació completamente su interior, dejando sólo las fachadas, que en la actualidad conservan su estado original. Se recuerdan las obras efectuadas en el interior como uno de los atentados contra el patrimonio artístico de la ciudad. Algo se salvó, ya que el Banco donó al Vicerrectorado de Infraestructuras de la Universidad de Sevilla los paños de azulejos de que decoraban las zonas comunes del Teatro y las pinturas murales extraídas.

Gracias a un reciente estudio realizado por el Licenciado en Bellas Artes y pintor Ricardo Jiménez Ruiz en colaboración con el grupo de investigación de la profesora María Fernanda Morón de Castro (que fuera Conservadora de la Universidad en tiempos del Rector Joaquín Luque), se ha podido rescatar la memoria de esta parte del patrimonio artístico de la ciudad caído en el olvido. Los azulejos han permanecido 37 años en un sótano de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática (antigua Facultad de Ingenieros Industriales) en el campus universitario de Reina Mercedes, donde han podido desaparecer hasta un tercio de las piezas que allí se almacenaban. Las pinturas permanecen apiladas, invisibles, en el aula de restauración del sótano 1 de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla.

Otro elemento muy destacado fue la gran lámpara central de bronce y cristal, con 180 puntos de luz, 6 m. de alto y 4 m. de diámetro, que se reubicó en el Teatro Lope de Vega.

En la actualidad, el edifico alberga dependencias de la Consejería de Hacienda de la Junta de Andalucía.

Con este breve artículo, solo hemos querido dejar constancia de la existencia, aunque algo mermada en cantidad a la vista de las informaciones, de unos paneles cerámicos que a lo mejor algún día pueden ser reutilizados para decorar algún edificio público o expuestos a la contemplación de todos los amantes de la cerámica ¿Porqué no en el Centro de la Cerámica de Triana cuando se inaugure?

Martín Carlos Palomo García. Mayo 2013

 

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