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LA ICONOGRAFÍA DE LOS SANTOS EN LOS RETABLOS CERÁMICOS

Alfredo García Portillo

 
VIRGEN DE LOS NAVEGANTES

Hay que tener en cuenta a esta advocación como una derivación de la Virgen de Misericordia. Es esta última la rama central de una serie de advocaciones venideras, incluso la Virgen del Rosario está entroncada en muchos aspectos con ella, de la que no es más que una derivación.

Hacia 1230 un monje cisterciense tuvo una visión según la cual fue llevado en sueños al Paraíso, inquieto al no ver allí a ningún miembro de su Orden preguntó a la Virgen y ésta le contestó: “Amo tanto a mis cistercienses que los abrigo entre mis brazos” y abrió su manto bajo el cual se encontraba una multitud de monjes y conversos. 

El tema de la Virgen protectora, se vio favorecido en la Edad Media por el culto a la Virgen, las rivalidades entre las órdenes monásticas, el terror que sembraban las grandes epidemias e incluso por la acción de cofradías de sangre. 

La Reforma comenzó a ser hostil a esta representación artística y ante la burla de los heréticos y tras el Concilio de Trento (1545 – 1563), comenzó a abandonar este tipo de imágenes. Quedaron no obstante algunos intentos de representación, tal es el caso del cuadro de Zurbarán de la Virgen de las Cuevas protegiendo a los cartujos, hoy en el Museo de Sevilla, pero fueron muy esporádicos. 

En la pieza cerámica nº 0719 (VER), ubicada en la Hostería del Laurel de Sevilla, encontramos a la Virgen de pie y de frente, al adoptar esta aptitud puede mostrar más fácilmente a los orantes que recoge bajo su manto, de otra forma no dejaría visibles a los fieles que se acurrucan en su sombra.  Hay una evolución en cuanto al tamaño de la Virgen que en representaciones anteriores es excesivamente grande respecto a los orantes, significando así su papel preponderante, en este caso hay una mayor proporción, aunque cuanto menos importantes son los personajes, menor es su tamaño. A pesar de que la Virgen es la Mater Omnium, o lo que es lo mismo la Madre de todos, en este caso son los navegantes los que se aprietan bajo su manto. Este retablo reproduce la obra de Alejo Fernández, que se encuentra en la ciudad de Sevilla y que se trata de un óleo sobre tabla realizado entre 1531 y 1536. Entre los personajes que cobija bajo su manto encontramos entre otros a Fernando el Católico, Cristóbal Colón, Vicente Yáñez Pinzón, Américo Vespuccio y  Juan de la Cosa.

Alfredo García Portillo. Abril 2009