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LA BIBLIA EN LA CERÁMICA

CAÍDA Y RECOLECCIÓN DEL MANÁ

En la gaditana villa de Rota y concretamente en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la O, hay una de las pocas obras (en este caso se trata de un conjunto) firmadas de un pintor sevillano de azulejos del siglo XVIII, data de 1755 y su autor es Joseph de las Casas.

El más grande de los paneles y más elaborado por su dibujo, es el de "La caída del maná", el único episodio bíblico del Antiguo Testamento de los tres representados en el zócalo de la Capilla. El tema está incluido dentro los episodios que reflejan la marcha por el desierto e inmediatamente después del de la lluvia de codornices. Tiene su fuente en el libro del Éxodo (Éxodo, 16). Dios hace caer del cielo alimento para los israelitas

En el arte cristiano primitivo los israelitas recogen el maná con las manos veladas en señal de respeto. En una bóveda de un arcosolio (hueco en arco sobre las sepulturas) de las catacumbas de San Cririaco que datan del siglo IV se tiene una representación pictórica de este tema.

El libro del Éxodo relata:

Y habló Señor a Moisés, diciendo: 12«He escuchado la murmuración de los hijos de Israel: háblales diciendo: «A la tarde comeréis carne, y a la mañana os hartaréis de panes, y conoceréis que yo soy el Señor el Dios vuestro». Y fue tarde, y subió codorniz y cubrió el campamento; a la mañana aconteció después de subir el rocío en torno del campamento, he aquí sobre la faz del desierto, una cosa fina, a modo de cilantro albo, a modo de escarcha, sobre la tierra. Y viéndola los hijos de Israel dijeron el uno al otro: «¿Qué es esto?» pues no sabían qué era. Y díjoles Moisés: «Este, el pan que os ha dado Señor a comer. Esta la palabra que ordenó Señor: «Recogeréis de él cada cual según lo que comáis; un gomor por cabeza según número de vuestras almas, cada cual para sus convivientes recoged». E hicieron así los hijos de Israel, y recogieron el uno más, el otro menos. Y, midiendo con el gomor, no tenía demás el que mucho; y el que menos, no tenía de menos; cada cual lo que comía, había recogido. Y díjoles Moisés: «Nadie deje de él para mañana». Y no escucharon a Moisés, sino que dejaron algunos de él hasta la mañana; y crió gusanos y hedió». Y airóse contra ellos Moisés. Y recogíanlo a la mañana cada cual, según lo que comía, y, cuando calentaba el sol, derretíase. Y aconteció que el día el sexto recogieron el doble de pan: dos gomor para uno; y vinieron todos los príncipes de la congregación y refiriéronlo a Moisés. Y díjoles: «Esta es la palabra que ha hablado Señor: «Sábado, reposo sagrado al Señor, mañana; cuanto cociereis, coced, y cuanto cocinareis, cocinad; y todo lo sobrante, guardadlo para mañana». Y dejaron de él para la mañana, según les ordenara Moisés; y no hedió ni gusano crióse en él. Y dijo Moisés: «Comed hoy, porque es sábado hoy para el Señor; no lo hallaréis en el campo. Seis días lo recogeréis; pero el día, el séptimo, es sábado, no estará allí. Y aconteció en el día el séptimo, salieron algunos del pueblo a recoger, y no hallaron. Y dijo Señor a Moisés: «¿Hasta cuándo no queréis escuchar mis mandamientos y mi ley? Ved que el Señor os ha dado este día; por esto él os ha dado el día el sexto panes de dos días; reposad, cada cual, en vuestras casas; nadie salga de su lugar el día séptimo». Y sabatizó el pueblo el día séptimo. Y denomináronlo los hijos de Israel, el nombre de él, man; y era como semilla de cilantro alba, y el gusto de él como de hojuela con miel. Y dijo Moisés: «Esta, la palabra que ha ordenado Señor: «Llenad un gomor de man para guardar, para vuestras generaciones, a fin de que conozcan el pan que comisteis vosotros en el desierto, cuando os sacó Señor de tierra de Egipto». Y dijo Moisés a Aarón: «Toma una urna, y echa en ella un gomor entero de man, y la pondrás delante de Señor para guardar para vuestras generaciones». Al modo que ordenó Señor a Moisés, púsolo Aarón delante de Dios para guardar. Y los hijos de Israel comieron el man cuarenta años, hasta llegar a la tierra habitada; comieron el man hasta llegar al confín de la tierra de Canaán, Y el gomor es la décima parte del efá.

El asunto ha sido interpretado como prefiguración eucarística y nos muestra tanto la caída como la recolección del maná, según las fuentes depositado después en una urna de oro.

A la derecha de la representación aparecen Moisés y su hermano Aarón, el primero de ellos tiene dos potencias, que no deben confundirse con las divinas de las que antes hemos hablado en el anterior panel, se trata en este caso de dos de las tres potencias humanas (memoria, voluntad y entendimiento), solo son dos, pues tres se interpretarían como suma perfección y ningún ser humano las ha poseído jamás.

Alfredo García Portillo. Julio 2010.

 

PIEZAS CATALOGADAS DE ESTA ESCENA

   

Moisés, San. Caída del Maná, La. (1755)
Rota - Cádiz