Presentación   Glosario   Textos   Autores   Índices   Noticias   Colaborar   S O S   Otros   Mapa Web  
.
 
LOS RETABLOS CERÁMICOS DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN. (92)
INMACULADA CONCEPCIÓN. CASTELLÓN.
PASCUAL LUIS SEGURA MORENO
 


Imagen: La Purísima Concepción de María.
Autor: José Cotanda Aguilella.
Fabrica: Fernando Diago Piñón, S.L. Castellón.
Técnica: azulejo plano esmaltado, pintado a mano, dibujo estarcido.
Fecha: 1939.
Medidas: Vertical, 100x70 cm. Quince azulejos de 20x20cm, más diez azulejos de 10x20 cm.

Iconografía: “Tota pulchra es Maria. Et macula originalis non est in te. Tu gloria Ierusalem. Tu laetitia Israel. Tu honorificentia populi nostri. Tu advocata peccatorum. O Maria.Virgo prudentissima. Mater clementissima. Ora pro nobis. Intercede pro nobis ad Dominum Iesum Christum. In conceptione tua, Immaculata fuisti. Ora pro nobis Patrem cuius Filium peperisti.Domina, protege orationem meam. Et clamor meus ad te veniat. Amen”. (1)

La fe de la iglesia es siempre la misma, pero no permanece siempre igual. Es lo que ha sucedido, de manera espectacular, con la fe en la Inmaculada Concepción de María.

La cuestión del “concepcionismo”, no fue un tema que preocupase a los cristianos del primer milenio. Es a partir del Cisma y la ruptura de las Iglesias de Oriente y Occidente, de las discusiones con los emperadores romanos de Bizancio en aspectos de teología o representaciones simbólicas y, sobre todo, la aparición de las primeras herejías en el bajo medievo, cuando el debate surge en las filas de la Iglesia occidental o latina.

En un principio la posición de los grandes doctores medievales o eludía el tema o se mostraban desconfiados, a veces contrarios, ante lo que los ojos del mundo creyente se presentaba como un misterio difícil de comprender: María tuvo una concepción Inmaculada.

En el año 1325 Juan XXII mandaba se celebrase en su capilla papal la fiesta llamada de la Concepción. En los primeros momentos, y sobre todo en los tiempos modernos, fue la iglesia española –tanto castellana como aragonesa- la que se distinguió en impulsar actuaciones para que la iglesia definiese el tema, como a su vez popularizarlo a través de la religiosidad popular, -cofradías- que multiplicaban en toda la geografía.

En el reino de Aragón se venía celebrando la Concepción de María Inmaculada desde el siglo XIII. En 1394 el rey Juan I decretó el 14 de marzo, desde la ciudad de Valencia que la fiesta de la Inmaculada Concepción se celebrara en los territorios de Aragón, Cataluña y Valencia con mayor solemnidad. Con pena de destierro a quién se opusiera a la creencia en la Inmaculada Concepción.

España y sus reinos, se convertirán en el paladín de la defensa concepcionista. En Trento los teólogos españoles lo defienden y consiguen que Pío V, que por su Decreto Superni Omnipotentis introduzca en los libros litúrgicos un nuevo Oficio de la Concepción que modificaba el de Sixto IV. En el Misal de San Pío V, promulgado en 1570, después del Concilio de Trento, el 8 de diciembre no se celebraba la solemnidad de la Inmaculada Concepción. Ese día se decía la Misa de la Natividad de la Virgen cambiando natividad por concepción. Se celebraba, pues, la Concepción, pero sin precisar si dicha concepción había sido o no inmaculada.

El siglo XVII, fue, sin duda, el momento álgido de los debates, enfrentamientos y también del primer gran éxito de los concepcionistas en el seno de la iglesia. En España las ciudades de Sevilla y Valencia abanderan la cuestión. La presión española, cuyos monarcas desde 1604 exigían a todas las universidades el voto de defender el Misterio de la Concepción. El voto se amplió por la incorporación de muchos municipios o de instituciones gremiales. Esta presión logró que Gregorio XV en 1623 publicase un Breve por el que se declaraba opinión piadosa la defensa del Misterio.

En 1645, Felipe IV, pide a Roma la declaración de la fiesta de la Inmaculada como fiesta de precepto en el Reino de España. Con nuevas intervenciones de la corona española se fueron desgranando posteriormente otras concesiones pontificias; así en 1661 Alejandro VII publicaba el Breve Sollicitudo omnium ecclesiarum, confirmando la opinión de sus predecesores. Sin embargo, mientras tanto, el Misal Romano seguía refiriéndose sólo a la Concepción de María, aunque elevada también a fiesta de precepto en 1709.

Las Cortes Generales reunidas en Madrid en 1760, con motivo de prestar juramento a Carlos III, pidieron al monarca que suplicara al Papa la proclamación de la Inmaculada como Patrona de España. Clemente XIII lo concedió por la Bula “Quantum ornamenti”.

Este mismo pontífice añadiría a la Letanía Lauretana el “Mater Inmaculata”. Gregorio XV a instancias del cardenal y arzobispo de Sevilla añadirá a la citada Letanía el “Regina sine labe original concepta”.

La definición pontificia del dogma de la Inmaculada Concepción de María no llegaría, como es sabido, hasta 1854. Fue necesario un largo proceso de maduración de tal verdad de fe en la conciencia de la Iglesia. Pío IX en la Bula “Ineffabilis Deus” dará el paso definitivo de hacer propia y definir divinamente revelada –casi con las misma palabras de su predecesor Alejandro VII- la doctrina teológica que éste había declarado como la más compartida y la celebrada por la Iglesia en la fiesta de la Concepción de María. En el Concilio Vaticano II, los padres conciliares reafirmaban en el capítulo V de la Constitución Dogmática sobre la Iglesia: “La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, pertenece a su santidad, a su plenitud de gracia, con todas las virtudes, dones, frutos, carismas y bienaventuranzas del Espíritu Santo, plenitud que todos estamos llamados a alcanzar en el desarrollo normal de la vida cristiana”.
 


 

El retablo cerámico urbano que estudiamos nos acerca a una antigua tradición inmaculista que se remonta al siglo XVIII en Castellón. El ceramista alcorense José Cotanda Aguilella, siguiendo la petición de los vecinos de la calle que le encargan la obra, plasma con su característica pincelada sutil, suelta y fresca, la obra pictórica de Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla 1617- Cádiz 1682) la Inmaculada de el Escorial (1660-1665) expuesto en el Museo de Prado.

La obra cerámica, está firmada en el ángulo inferior izquierdo del espectador, donde también aparece la marca de fábrica. Se enmarca el retablo con un filete de color marrón. Además todo se enmarca nuevamente con la orla de azulejos decorados con un fino encadenado y cordón espigado, a su vez con una moldura de relieve prensa de color marrón.

Estado de Conservación y restauración: Bueno, no presenta grietas ni lascas, acumula polvo y suciedad. La placa cerámica de las indulgencias presenta perdida de esmalte y roturas; debería restaurarse.

Ubicación: Calle de En medio, nº 152. Castellón de la Plana. El retablo se halla ubicado en el lado derecho de la fachada del inmueble, a la altura del primer piso, dentro una hornacina poco profunda excavada en la pared. Sobre el retablo se ha colocado un pequeño farol para su iluminación nocturna. En la parte inferior del retablo aún puede apreciarse una antigua placa cerámica con indulgencias procedente de la Real Fábrica del Conde Aranda de Alcora, que formaba parte del antiguo retablo destruido. El retablo pasa desapercibido a los transeúntes, debido a los rótulos de los comercios que lo rodean.

Fuentes y Noticias Históricas: Hacia mediados del siglo XVIII, sobre el portal del carrer Enmig, había colocado un retablo cerámico de la advocación mariana de la Inmaculada Concepción, que fue elaborado en la Real Fabrica del Conde Aranda de Alcora. El retablo formado por doce azulejos de 20x20 siguiendo los modelos de Juan de Juanes, mostraba sobre un fondo blanco, la Inmaculada en el centro, a su derecha e izquierda unos ángeles portaban las alegorías de la letanía lauretana. Una cartela en la parte inferior rezaba: MATER PURISIMA. (2)

En 1780, Uno de los vecinos del carrer Enmig, como mayoral de la fiesta a la imagen de “Ntra. Sra. de la Concepción” que está sobre el portal dicho de la Purísima, se queja al Ayuntamiento para que arregle el portal que está “deteriorado en la segunda cercada”. A los pocos años el portal fue derribado, en 1794, tras el derribo, los mayorales de la fiesta discrepan sobre la reubicación de “un quadro con la invocación de dicha imagen (la Purísima)” y pidieron al ayuntamiento que decidiera el lugar más adecuado. El “cuadro”- retablo- fue ubicado entonces, en el lugar donde se encuentra el actual.

En 1797, el prelado diocesano –entonces Tortosa- Antonio José Salinas Moreno (1790-1812), concede indulgencias a los devotos que recen delante del retablo inmaculista. Para recordar siempre tal privilegio, los vecinos encargan a la Real Fábrica de Alcora una placa cerámica, cuyo texto integro dice:

“El Yltmo y Rmo Sor Dn Fr Anto Joseph Salinas y Moreno del Consejo de S. M., Obispo de la Ciudad de Tortosa & Concede 40 días de Yndulgencias a todos los Fieles de ambos sexos que devotamente rezaren una Ave María delante de esta Sanma Ymagen de Nª Sª, otros 40 por una Sve y otros 40 por cada tercio de Rosario, rogando en todas estas oraciones por la necesidad de la Yglesia, por la Paz y concordia en los Príncipes Chistianos y por la Felicidad de Nuestros Católicos Monarcas y Pl Familia. En Castellón de la Plana, a 30 de Otubre de 1797.”

La placa cerámica, todavía subsiste en el lugar original donde fue instalada. Lamentablemente el retablo fue destruido en agosto de 1936.

El 20 de noviembre de 1939, los vecinos de la calle de Enmedio, residentes entre en el Portal de la Purísima y la calle Colón, crean una comisión para recuperar la fiesta de la Purísima. Entre los acuerdos adoptados por la comisión consta, pedir presupuesto a un escultor para la adquisición de una imagen procesional de la Inmaculada, y encargar al ceramista José Cotanda que, por aquel entonces trabajaba para la fábrica Diago, un retablo cerámico para sustituir al desparecido.

El jueves 7 de diciembre, de ese mismo año, a las ocho de la noche, el arcipreste Mn. Joaquín Balaguer bendijo la nueva capilla urbana, que contenía el retablo cerámico realizado por el artista Cotanda. El retablo quedó instalado en la misma hornacina que ocupaba el anterior. El acto contó con la presencia del alcalde, don Vicente Traver y Tomás, que descorrió la cortina que cubría la capilla.

(1) Este himno está escrito en el siglo XIV. La frase Tota pulchra es, Maria, et macula originalis non est in te se utiliza como antífona en las segundas Vísperas de la Inmaculada Concepción y está tomada del Cantar de los Cantares (4, 7): “Tota pulchra es, amica mea, et macula non est in te”, que se traduce como Eres toda hermosa, amada mía, en ti no hay ningún defecto. " Tu gloria Jerusalem, Tu laetitia Israel, Tu honorificentia populi nostri". El texto procede del Antiguo Testamento (Judith 15, 9): “Tu exaltatio Ierusalem, tu gloria magna Israel, tu laus magna generis nostri". Tú eres la gloria de Jerusalén, Tú eres la alegría de Israel, Tú eres la honra de nuestro pueblo.

(2) el retablo se puede observar en una fotografía en b/n. publicada por Olucha Montins en el trabajo: “Retaules ceràmics d´abans de la guerra civils als carrers de Castelló”. IV Congrés d ´història i filología de la Plana. p.129

Bibliografía:
Carceller Safont, Manuel. Francés Camús Josep Miquel. “Les festes de carrer de Castelló. El portal de la Puríssima”. Servei de publicacións de l´Ajuntament de Castelló. 2011.
M.O. “La capilla del portal de la Purísima”, Castelló festa plena, Castelló, 1988. p.78.
Olucha Montins F. “A propòsit del portal de la Puríssima”, Llibret de la Gaita 7 Castelló, 1983. p.9
Olucha Montins F. “Retaules ceràmics d´abans de la guerra civils als carrers de Castelló”. IV Congrés d ´història i filología de la Plana. Ajuntamente de Nules 1996. p 115-133.
Pradells i Puig, Josep A. “Les festes del Portal de la Puríssima”. Llibre de la Festa 2010. p

Texto y fotografías: Pascual Luis Segura Moreno.  Diciembre 2012.

   

Ver otros artículos de este autor.

Ver otros artículos de esta localidad.
 
 
www.retabloceramico.net
email: retabloceramico@gmail.com
PÁGINA PRINCIPAL