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LOS RETABLOS CERÁMICOS DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN. (78)
SAN RAMÓN NONATO. ARTANA.
PASCUAL LUIS SEGURA MORENO
 


Imagen: San Ramón Nonato.
Autor: Desconocido.
Fabrica: Desconocida, procedencia Onda.
Técnica: azulejo plano esmaltado, dibujo estarcido, pintado a mano.
Fecha: 1890 ca.
Medidas: Vertical. 80x60 cm. Doce azulejos de 20x20 cms.

Iconografía: Los relatos sobre la vida de San Ramón no está exenta de ciertas reservas, la documentación sobre la época es muy escasa, como también, es escasa la credibilidad de las fuentes en las que se basaron sus biógrafos, pues todos los relatos sobre su vida y milagros, éstos fueron escritos muy posteriormente a su muerte, y posiblemente redactados desde el prisma de los frailes mercedarios, con los que daban así a conocer un santo de su propia orden.

Una comisión nombrada por el Papa Benedicto XIV (1740-1758), propuso suprimir del calendario general la fiesta de San Ramón Nonato, dada la dificultad por encontrar documentos fidedignos sobre su vida. La propuesta no se aceptó porque, si bien los documentos son todos tardíos, no se duda ni de su existencia ni de su labor evangelizadora como redentor de cautivos.

Ramón Sarroy, que así se apellidaba, nació el 2 de febrero en Portell, (actualmente el municipio perteneciente a la comarca de la Segarra, provincia de Lérida) el año 1200; cuentan sus biógrafos que no nació de parto natural, ya que fue extraído del vientre de su madre porque ella había muerto momentos antes del parto, de ahí el apelativo de Nonato (nonnatus). La tradición dice que pertenecía a la noble familia catalana de los Vizcondes de Cardona, y siguiendo la tradición familiar su padre lo envió a estudiar a Barcelona, pero él se dedicada más a la piedad, que a los estudios. Durante su estancia en Barcelona, debió conocer a San Pedro Nolasco que por aquel entonces había fundado la Orden de los mercedarios.

Enterado su padre de la poca afición a los estudios, lo hace volver a Portell, para que trabaje como pastor. En ese pastoreo Ramón se acercaba cada día a orar a la ermita de San Nicolás. En 1224 ingresa en la Orden de la Merced y junto a San Pedro Nolasco se dedican a la caridad en las calles de Barcelona y al cuidado de enfermos en el Hospital de Santa Eulalia. Después de su profesión y ordenación religiosa, sucedería a San Pedro Nolasco en el cargo de “rescatador de cautivos”, que realizaría primero por tierras valencianas, en la propia Valencia capital y Andalucía. Posteriormente fue enviado al norte de África con una suma considerable de dinero, para rescatar cristianos cautivos, en el mismo Argel, rescató a numerosos de ellos. Una vez acabado el dinero, él mismo, se ofreció como rehén por la libertad de ciertos prisioneros. Durante ocho meses estuvo San Ramón cautivo en Argel. Fue condenado a muerte por confortar y alentar a los cristianos cautivos, y convertir, bautizar a algunos mahometanos. Su pena fue conmutada por la flagelación, y su boca fue traspasada por un candado, aunque aquello tampoco mermó su valor y su fe, Finalmente, San Pedro Nolasco pudo enviar algunos frailes de su orden a rescatarle.

Hacia el año 1239, regresa a Cataluña, poco después, el Papa Gregorio IX le nombra cardenal, pero él permaneció tan indiferente a un honor que no había buscado, no cambió ni sus hábitos de mercedarios, ni su pobre celda del convento de Barcelona, ni mucho menos su manera de vivir. Llamado a Roma por el Papa, obediente, emprendió el viaje como el religioso más humilde. En ese viaje, tan sólo recorrió unos pocos kilómetros, pues en la villa de Cardona, el 31 de agosto de 1240 unas violentas fiebres acabaron con su vida.

Fue sepultado en la ermita de San Nicolás de Portell, hoy día convertido en Santuario bajo su advocación. Canonizado por el Papa Alejandro VII en el año 1657. El Papa Inocencio XI extendió su fiesta a toda la Iglesia, y el 23 de septiembre de 1684, la Sagrada Congregación de Ritos compuso Oficio y Misa propios para el uso de los mercedarios.

El retablo presenta una iconografía muy popular de San Ramón. Sobre una gran nube que parece que cubre y flota sobre un paisaje con poco vegetación herbácea, y que al mismo tiempo le hace de peana, se presenta la figura estante de San Ramón, vestido de capisayo cardenalicio: sotana roja, roquete con encaje y esclavina, en cuya parte trasera muestra la capucha blanca del hábito mercedario). Bajo la sotana se asoman los dedos de los pies, los cuales calzan sandalias.

Sobre el pecho colgando a modo de pectoral, colgando de un cordón dorado el emblema de la Orden Mercedaria (Ordo Beatæ Mariæ Virginis de Redemptione Captivorum.

Tiene San Ramón el rostro adulto, con luenga barba, la cabeza tonsurada. La cabeza ligeramente ladeada hacia su izquierda, dirige su mirada hacia el suelo. Una aureola de santidad rodea su parte posterior de su cabeza. En su mano porta la palma verde de la victoria sobre el martirio, la cual lleva engarzada tres coronas reales abiertas (humildad, pobreza y pureza). En su mano derecha una custodia dorada como simbología de su profesión de fe en Cristo y la caridad con todos los hombres.

A los pies del santo, a su derecha, sobre la nube que le hace de peana, aparece el como abandonado Capelo rojo cardenalicio. Tras la figura del santo, sobresaliendo de las nubes se distingue una gran ciudad de musulmana con cúpulas bulbosas coronadas con la media luna, recordando así su cautiverio en Argel.

Posiblemente el ceramista copió para su realización de una popular estampa del santo en la cual, a sus pies arrodilladas cuatro mujeres imploran su favor. En la copia para el retablo se han eliminado las figuras de las mujeres, ello lo delata, que San Ramón dirige su mirada hacia su parte inferior, como escuchando las súplicas, de alguien que en el retablo no figura.

Por la traza del dibujo, y su ejecución, se podría atribuir el retablo al ceramista ondense Francisco Verdía, autor también del retablo de Santa Cristina de esta misma localidad de Artana.

Se enmarca el retablo con una orla blanca reservada de la propia base, con perfilado verdoso interior y cuyas esquinas están menguadas en cuarto de círculo. En la parte inferior centrado una cartela con fondo blanco con la leyenda: "SN. RAMON NTO." El retablo no lleva firma ni marca de fábrica.

Estado de Conservación y restauración: Bueno, no presenta roturas ni lascas. Fue restaurado a expensas del Ayuntamiento de Artana, por el restaurador alcorense: Francesc Chiva i Ocaña.

Ubicación: Domicilio particular, calle San Ramón nº 14. Artana (Castellón). Se presenta el retablo en el interior de un nicho rectangular excavado en la fachada a la izquierda de la puerta de entrada a unos tres metros de altura. En el interior las jambas están revestidas de azulejo blanco liso. El exterior del nicho se enmarca con moldura rectilínea pintada con el color azul Montserrat, tradicional de la comarca. En la parte superior del nicho, sobre la fachada un pequeño farol ilumina el retablo durante las noches.

Bibliografía: Catalán Martí, José Ignacio. “Los paneles cerámicos devocionales en la religiosidad popular-les capelletes- de Artana”. Religiosidad popular en España: actas del Simposium. 1997

Texto y fotografías: Pascual Luis Segura Moreno. Septiembre 2012.

   

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