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LA FAMILIA MENSAQUE Y LA CERÁMICA DE TRIANA (III)
LA Segunda generación:
Manuel María Mensaque Díaz (1779-1829)
Nicolás Mensaque Díaz (1789-1833)
JUAN BARRERA LÓPEZ
 

PRÓLOGO

Los continuadores de la primera generación del apellido Mensaque ligado a la alfarería en Triana fueron Manuel María Mensaque Díaz, hombre instruido en los negocios y el comercio, y su hermano Nicolás Mensaque Díaz, que se dedicó más al trabajo y dirección del negocio familiar junto a su padre.

Manuel María Mensaque Díaz contrae matrimonio el día 27 de Noviembre del año 1803 en la Parroquia de Señora Santa Ana de Triana con María de los Dolores Alvarado y Pallarés, única hija de Don Bernardo Alvarado y Rico y Doña María de los Dolores Pallarés. Don Bernardo era también “maestro alfarero”, con fábrica en la calle del Palomar (hoy Alfarería). Manuel María colabora tanto en la industria de su suegro como con su hermano Nicolás en la que fundara el padre de ambos, Manuel Mensaque Carrasco.

Los Mensaque siempre simultanearon su trabajo como fabricantes del arte del barro, en especial la fabricación de ladrillos, con la de agricultores. Manuel María Mensaque Díaz recibe poderes, y por tanto capacidad de administrar, tanto de su suegro, Bernardo Alvarado, como de su hermano menor Jerónimo, residente en La Habana; fue además Diputado del Gremio del Ladrillo hacia 1820. La actividad de Manuel María es considerable, llevando hacia delante todas las obligaciones que exigían sus negocios, los asuntos de la fábrica que estableciera su padre, ya difunto y ahora en poder de su hermano Nicolás y de las suyas propias, más las heredadas de su suegro, en especial el arrendamiento de casas en Triana.

No menos importante la crianza y educación de su numerosa familia compuesta por su mujer y diez hijos. Manuel María falleció con cincuenta años en 1829 y sólo habían pasado siete años de la muerte de su padre, Manuel Mensaque Carrasco. Por documentos consultados también se comprueba que durante su vida nunca dejó de atender a sus hermanos y padres, pues como persona habituada a los negocios siempre lo solicitaban ya sea dándole poderes para distintas causas, como fiador de sus compras y arrendamientos o como albacea de sus testamentarías, lo que demuestra que fue hombre íntegro que supo ganarse la confianza de cuantos le rodearon.

Se describe la descendencia de Manuel María Mensaque Díaz, entre los que caben destacar :

* José Buiza y Mensaque, que fue Regidor y Teniente de Alcalde del Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla desde 1860 hasta 1881 ejerciendo una notable labor en pro de la ciudad y de los más desfavorecidos.

* Joaquín Mensaque Alvarado, Médico que ejerció en Triana con gran popularidad.

* Del matrimonio de Manuel María Mensaque Alvarado y María Rita Ruiz Pérez descienden los Mensaque afincados en la República Argentina desde finales del siglo XIX.

* Antonio Mensaque Alvarado, que fue pintor, discípulo de Joaquín Domínguez Bécquer, y profesor de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. También tuvo relación con el ladrillo.

Nicolás Mensaque Díaz, hermano de Manuel María, aunque quiso ser marino de carrera, finalmente se dedicó a la industria del barro, fundamentalmente enfocada a la producción de ladrillos, alternándolo con su faceta de agricultor. Casó con María de la Concepción García Vera en 1807, a la edad de 18 años. Uno de sus arrendamientos de tierras fue en 1828 a la Archicofradía del Santísimo Sacramento del Sagrario de la Santa Catedral, en las traseras del Convento de San Jacinto, colindantes con alguna de las casas donde estaba asentada la fábrica de alfarería de Mensaque, que sabemos estaba situada entre las actuales calles de Justino Matute y Ruiseñor, es decir colindante con dicha iglesia. Osea, el embrión de la afamada industria cerámica de finales del XIX y primera mitad del siglo XX.

Nicolás murió en 1833 a los 44 años. Su hijo mayor, Miguel Mensaque García, contaba con 23 años de edad y el menor -José- apenas seis años de edad. Ellos serán los continuadores del trabajo de su padre Nicolás Mensaque Díaz y de su abuelo Manuel Mensaque Cardoso, dándole un gran empuje a la fábrica  familiar de Triana. Su hija Manuela casará  con Andrés Fernández Álvarez, también alfarero y sus descendientes seguirán en el mismo oficio en Triana. Manuel casará con María Colmenero Martínez y uno de sus hijos, Joaquín Mensaque Colmenero, estará al frente de la dirección y manejo de las Fábricas de Alfarería y de Esparto establecidas en la Calle San Jacinto número 92 y propiedad de su tío Miguel Mensaque García.

José Mensaque García (1827-1883) y su esposa Concepción (Clara) Vera, fueron los padres de los hermanos Mensaque y Vera , en especial José y Enrique, cuya actividad industrial y artística, dentro del renacimiento de la cerámica trianera de finales del XIX, constituirán la Tercera entrega de este trabajo sobre la dinastía Mensaque.


Grabado de Sevilla, con Triana en primer plano, siglo XVIII
 

Manuel María Mensaque Díaz (1779-1829)

PRIMEROS AÑOS


Manuel María Mensaque Díaz, primer hijo varón del matrimonio formado por Manuel Mensaque Carrasco y Teresa Díaz Suárez, nació en día primero de Abril de 1779 y fue bautizado el 6 del mismo mes en la Parroquia de Santa Ana de Triana
(1).
 



 
Parroquia de Santa Ana. Partida de Bautismo de Manuel María Mensaque Díaz (1779).
 

Desde pequeño entró a trabajar en la Casa de Comercio titulada Sonnet, Bernis y Hermanos en la que aprendió con aprovechamiento las practicas del comercio. Uno de los dueños de esta Compañía era Doña Rufina Sonnet y Manteau, señora que pertenecía a dos familias de comerciantes que vinieron a Sevilla en los comienzos del siglo XVIII: la Flamenca Manteau y la Francesa Sonnet. Doña Rufina siempre fue protectora de Manuel María y lo favoreció en múltiples ocasiones, como por ejemplo lo demuestra el documento de obligación  fechado el día 23 de Junio de 1801 (2), en el que expone que  “otorga a favor de Manuel María Mensaque soltero de 22 años de edad, por cuanto la experiencia le tiene acreditado de la buena conducta y capacidad del mencionado, por haberlo criado y tenido en su casa desde muy corta edad y por ser hábil y suficiente para por sí regir, gobernar y administrar su persona y bienes, pretende ceder y donar dos Aranzadas y media de Arboleda, compuesta de frutales y olivos, que tengo por mis bienes propios, en término de la Villa de Castilleja de la Cuesta, así como la cantidad de cuatro mil pesos” .


INICIOS DE MANUEL EN EL MUNDO DEL COMERCIO


El 15 de Julio de 1803 Manuel María Mensaque forma con su hermano político Don José Buiza de Beas (casado con su hermana María de la Salud Mensaque) y con Don Francisco de Arias una  “Compañía de Comercio para tenerla y continuarla en el tráfico y negociación de por mayor en todos los géneros y mercaderías y demás que determinemos y tengamos por conveniente”
(3).


Documento de constitución de Compañía de Comercio, firmado por Don Francisco de Arias,
 Don Manuel María Mensaque y Don José Buiza de Beas en 1803
 

Manuel María aporta a esta sociedad de su propio caudal, 31.875 reales de plata, y otros 63.750 reales de plata más que nuevamente le presta Doña Rufina Sonnet y Manteau con la única condición de que, del dinero que saque anualmente de la masa común de la Compañía de Comercio, le entregue a ella 10.000 reales a cuenta del préstamo. Como vemos Doña Rufina sigue favoreciendo a Manuel María Mensaque en sus negocios, hasta el extremo de que en su testamento deja mandado que si a la hora de su muerte aún le debiera algún dinero se le perdone (4).


MATRIMONIO CON MARÍA DE LOS DOLORES ALVARADO Y PALLARÉS

Manuel María Mensaque Díaz contrae matrimonio  el día 27 de Noviembre del año 1803 en la Parroquia de Señora Santa Ana de Triana con María de los Dolores Alvarado y Pallarés
(5), única hija de Don Bernardo Alvarado y Rico y Doña María de los Dolores Pallarés. Don Bernardo era también “Maestro alfarero”, con fábrica en la calle del Palomar (hoy Alfarería). En este matrimonio actúan como testigos los dos socios de Manuel Mensaque en la Compañía antes mencionada, Don José Buiza de Beas y Don Francisco de Arias. Manuel María Mensaque contaba con 24 años de edad y María de los Dolores con 19 años.

De este matrimonio nacerán María del Rosario (1804); Bernardo (1806); Bernardo (1809); María de la Salud (1810); María del Carmen (1813), Joaquín (1815); Manuel María (1817); Bernarda (1820); María del Rocío (1822) y Antonio (1825) Mensaque Alvarado. Ninguno continuará en la fábrica familiar fundada por Manuel Mensaque Carrasco, serán los hijos de su hermano menor Nicolás quienes la continúen.


COLABORA CON SU PADRE MANUEL MENSAQUE CARRASCO Y CON SU SUEGRO BERNARDO ALVARADO

Desde los primeros años Manuel María ayuda a su padre Manuel Mensaque Carrasco en la fábrica familiar y desde la boda con María de los Dolores Alvarado se multiplica su trabajo actuando como apoderado de su suegro en diversos documentos, ya sea alquilando fincas para labores agrícolas o administrando los bienes de la familia política, o como fiador, tal como ocurre en el arrendamiento de unas casas propiedad de la Fábrica de la Santa Iglesia Patriarcal situadas en la calle del Palomar, que se firma ante el Escribano público Don Francisco José de Ascarza el día 20 de Octubre de 1810 (6).


UNA VENTA DE LADRILLOS DE LA FÁBRICA FAMILIAR

Manuel María actúa junto a su hermano Nicolás Mensaque Díaz en diversas ventas de ladrillos de la fábrica familiar fundada por su padre Manuel Mensaque Carrasco, como ejemplo citamos el documento firmado el día 25 de Enero de 1812
(7) en el que Don Joaquín Ruiz Pérez declara que tiene comprados a Don Nicolás Mensaque ”40 millares de ladrillos blancos, derechos, delgados y de buena calidad, que le ha de entregar aquel cuando se los pida, al precio de ochenta reales cada millar” .


 Distintos tipos de ladrillos propios de la fabricación artesanal trianera.


Este contrato se celebra bajo las siguientes condiciones:  “1ª que el citado D. Nicolás Mensaque ha de conservar dichos cuarenta millares de ladrillos en su poder hasta que los necesite el compareciente a quién, luego que se los pida, se los ha de entregar inmediatamente sin detención alguna. 2ª que el nombrado D. Nicolás Mensaque no ha de poder valerse de dichos ladrillos vendiéndoselos a persona alguna, y que las contribuciones que el gobierno tenga a bien de imponerle a los referidos ladrillos las han de satisfacer, ya sean las mensales [sic] como todas las demás que se exijan antes que el dicho ladrillo lo recoja el compareciente. 3ª que si llegase el caso de despedir el tejar y tenga que sacar de allí el ladrillo, ha de ser de su cuenta todo lo que gastare en su trasladación. 4ª que, sin embargo de que el Rey, Gobierno u otra persona alguna, se echase sobre dichos cuarenta millares de ladrillos o parte de ellos, no por eso ha de dejar el citado D. Nicolás Mensaque de hacer apronto de ellos tan luego como se los pida, sin poder solicitar en el caso referido descuento ni baja alguna”. En esta Venta Manuel María Mensaque actúa como fiador de su hermano Nicolás por haber percibido éste el importe íntegro de la venta, es decir ” los consabidos tres mil doscientos reales de vellón, en pesos duros redondos, los que se contaron, hallaron cabales y recogió en su poder el D. Nicolás, de que le da y otorga la más bastante y cumplida Carta de Pago que a su mayor resguardo y seguridad convenga” .


ACTIVIDAD COMO AGRICULTOR

Como ya se dijo en la entrega anterior,  los Mensaque siempre simultanearon su trabajo como fabricantes del arte del barro con la de agricultores, y prueba de ello la encontramos de nuevo en el arrendamiento  que reciben Nicolás Mensaque como principal y Manuel María Mensaque como su fiador el día 24 de Diciembre de 1812 (8), de  “una haza de tierra calma para pan sembrar al sitio de “Las Herillas” término de la Villa de Camas compuesta de cuatro y media aranzadas propiedad de Don Benito de la Madrid, vecino y del Comercio de esta ciudad”. Este arrendamiento se hace por  “tiempo y espacio de tres años, frutos y cosechas alzadas, cogidas y llevadas en tiempo y sazón, según costumbre”. El precio de este arrendamiento fue de 500 reales de vellón cada año.

Era costumbre que los arrendamientos agrícolas comenzasen y acabasen el 25 de Julio, día de Santiago Apóstol.


Imagen tomada del plano del perímetro de Sevilla confeccionado por Don Manuel Galiana en 1839 con inclusión
 de las alcantarillas, caminos, edificios notables, fielatos, huertas, haciendas, cementerios y molinos de agua.
En este plano se aprecia la Vega de Triana con sus huertas y cultivos. Se enumeran las siguientes huertas en Triana:
de los Remedios, de la Victoria, de Molina, de Tolesano, del Polvorista, de las Cañas, de Cortina, de los Mártires, de
calle Troya, Perdida, de Marianillo, Abandonada, de Ardilla, de Juan Durán, del Canónigo, del Jardín, del Jardinillo,
 de la Torresilla, del Rosario, de los Reyes, de Anaya, del Mariscal, de Cartuja, de San Luís, de los Muñoces y del Alamillo
 

DENUNCIA DE PRÁCTICAS FRAUDULENTAS

A continuación copiamos a la letra la declaración  que Don Bernardo Alvarado y Rico, padre político de Manuel María Mensaque hace ante Escribano Don Francisco González y Rojas para denunciar ciertas practicas fraudulentas
(9)“En la ciudad de Sevilla a seis de Abril de mil ochocientos quince, ante mi el infrascrito Escribano de Su Majestad en todos sus Dominios, Público, de este número y testigos que se nominaran, pareció D. Bernardo Alvarado y Rico, Fabricante de Loza Fina y Basta, en esta ciudad al sitio de la calle del Palomar (actual Alfarería) del Barrio de Triana, y dijo: Que para los efectos convenientes y que en todo tiempo constase declaraba una, dos y tres veces y las demás en derecho necesarias, que Diego Barba, José de Luna y Jerónimo de Chica, vecinos del Puerto de Santa María, con Almacén de Loza en él, la sacan por su cuenta y riesgo de la fábrica del compareciente para el surtimiento de dichos Almacenes, por mayor, haciéndola conducir en los mismos términos a dichos sus Almacenes, borrándole el importe de las partidas que llevan, ya remitiéndole letra o ya cambiándole su valor, con el Patrón (de buques) Bartolomé Junquero; cuya certeza jura por Dios Nuestro Señor y una Señal de Cruz, según forma de derecho. Y a ver por firme el tenor de esta declaración y cuanto lleva manifestado en orden a lo referido, obligó sus respectivos bienes y rentas presentes y futuros, y dio poder cumplido a los Señores Jueces y Justicias de Su Majestad, que de sus causas puedan y deban conocer, para que lo compelan y apremien, en todo tiempo, a que se ratifique en esta manifestación, con contrato ejecutorio y renunciación de leyes requeridas en forma. Y el otorgante, a quién yo el presente Escribano doy fe conozco, así lo dijo, otorgó y no firmó, porque expresó no saber, lo hace a su ruego un testigo de los que se hallaron presentes a este otorgamiento, y lo fueron D. Francisco Domínguez Barrio, D. José María Sequero y D. Clemente Valero, vecinos de esta ciudad” .
Como se aprecia por este documento no hay nada nuevo bajo el sol.


DON BERNARDO ALVARADO Y RICO, DA PODER GENERAL A MANUEL MARÍA MENSAQUE Y DÍAZ, SU HIJO POLÍTICO

Don Bernardo Alvarado y Rico -Fabricante de Loza Fina- da y confiere Poder General
(10) el día 24 de Octubre de 1816 a Manuel Mensaque, el menor, que así lo llamaban para distinguirlo de su padre Manuel Mensaque Carrasco.

Con este Poder que confiere a Manuel María Mensaque Díaz, marido de su única hija Dolores, Don Bernardo se libera de la tarea de administrar su fábrica y casas, delegando en su hijo político esta labor por la excelente preparación que para los negocios ha demostrado tener Manuel María y también porque la edad va siendo un impedimento en Don Bernardo. A partir de este momento se suceden documentos de arrendamiento de las casas que Don Bernardo poseía en Triana y de varias fincas de labor que alquilan al Cabildo de la Patriarcal de Sevilla, año tras año, y con el que debían tener muy buenas relaciones. En todos estos documentos es Manuel María quien firma en nombre de Don Bernardo.


Maestro alfarero realizando su labor
 

PODER DE JERÓNIMO MENSAQUE DÍAZ A SU HERMANO MANUEL MARÍA

El hijo pequeño del matrimonio de Manuel Mensaque Carrasco y Teresa Díaz es Jerónimo Mensaque que, como se dijo en la primera entrega de esta historia, se había trasladado a la ciudad de La Habana en la isla de Cuba, donde tenía su residencia. Jerónimo Mensaque vuelve a Sevilla con objeto de recibir la manda que su hermana Asunción le dejó en su testamento y que ascendía a 10.000 reales. Como el traslado desde ultramar no es fácil aprovecha su estancia en Sevilla para otorgar Poder el día 10 de Mayo de 1817 para el caso del fallecimiento de alguno de sus padres
(11).

Jerónimo nos confirma en este documento que está casado y expone:  “que siéndome indispensable el volverme inmediatamente a la referida ciudad de La Habana, que es la de mi vecindad, previniendo los casos que después se dirán, y que para que en ellos, por razón de mi ausencia, no haya ninguna detención ni se sigan costas, he resuelto y determinado el dejar celebrado este instrumento en los términos que se manifestarán. Y poniéndolo en practica, otorgo: que doy todo mi Poder cumplido, tan bastante como de derecho se requiera, en primero lugar a Don Manuel María Mensaque Díaz, mi hermano entero, y por su muerte, ausencia enfermedad u otro justo impedimento, en segundo lugar a Don José Buiza de Beas, mi hermano político, y por la de ambos, en tercero lugar a Don Francisco Arias y Román, todos tres vecinos y del Comercio de esta referida ciudad; para que en mi nombre y representando mi propia persona, derechos y acciones, y verificado el fallecimiento de cualquiera de los expresados Don Manuel Mensaque Carrasco y Doña Teresa Díaz Suárez, su legítima mujer, mis padres, o el de ambos (cuyas vidas dilate Dios Nuestro Señor muchos años) puedan concurrir, aclamar en los términos que les pareciere, todo lo concerniente y perteneciente a mi testamentaria o testamentarias” .


Vista del Puerto de La Habana en el siglo XIX, donde residía Jerónimo Mensaque. Imagen del Museo Naval de Madrid.
En esta pintura podemos observar la gran cantidad de embarcaciones que tenía el puerto habanero a mediados del
siglo XIX. En el se mezclan los navíos de vela con los barcos propulsados también a vapor. Era el fin de la era de la vela.
 

De Jerónimo habíamos encontrado pocos datos, por el hecho de vivir en La Habana, pero recientemente he sabido (12) que casó, en la Isla de Cuba, con Gregoria Josefa Zamora y que al menos tuvieron una hija llamada María de la Luz, Luciana Mensaque y Zamora que era natural de la misma ciudad de La Habana y que en 31 de Mayo de 1830 contrajo matrimonio, en la Parroquia de Guanabacoa, con Don Diego José García de Osuna y Hernández Pulgarón, natural del Partido de Pipian.
 

MANUEL MARÍA MENSAQUE COMO DIPUTADO DEL GREMIO DEL LADRILLO

El día 30 de Septiembre del año de 1820 se reúnen los Diputados nombrados por la Corporación de los Fabricantes de Ladrillos en el despacho del Escribano público Don José María Arenas para proceder a otorgar Carta de Poder
(13) a favor de Don Manuel de Vargas  “ para que representando sus propias personas, acciones y derechos perciba y cobre de los Individuos morosos de dicha corporación lo que adeudan por razón de la Alcabala del presente año con respecto a lo que a cada uno corresponda”.

Los Diputados presentes son: Don Manuel María Mensaque Díaz, Don José Romero, Don José Vidal, Don Joaquín Ruiz Díaz y Don Joaquín Ruiz Pérez.

José Romero y Manuel de Vargas ¿serán hijos respectivamente de Miguel Romero y Alejandro de Vargas Machuca, del Gremio y Arte de Alfarero, compañero de Manuel Mensaque Carrasco? Casi con toda seguridad, pues he podido comprobar que José Vidal es hijo de Francisco Vidal, también del mismo Gremio, y que firma por él y por su padre, que no sabe, el poder (14) que otorgan los fabricantes de ladrillos ante Don Francisco González y Rojas el día 22 de Octubre de 1790. Es natural que el oficio se trasmitiera de padres a hijos como se ocurre en la familia objeto de nuestro trabajo.


Firmas de los Diputados del Gremio y Arte de Alfareros: Joaquín Ruiz Díaz,
Manuel María Mensaque, José Romero, José Vidal y Joaquín Ruiz Pérez.


TESTAMENTO DE SU PADRE POLÍTICO

Don Bernardo Alvarado y Rico, con residencia en la calle del Palomar (actual Alfarería), padre político de Manuel María Mensaque Díaz instituye en su testamento
(15) , redactado en 7 de Enero de 1821, por su única y universal heredera a su hija María de los Dolores, legándole estas diez casas de su propiedad, a saber: una en la calle Larga (Pureza)= tres en la de Santo Domingo (San Jacinto)= otra en la calle del Palomar (Alfarería)= otra en Barrionuevo (actual Alfarería)= tres en calle Cuchilleros (Antillano Campos) y otra en la Cava Vieja (Pagés del Corro). También le lega 10.000 reales de vellón en metálico y toda la obra labrada de su fábrica.

En el mismo documento declara que varias personas le deben distintas sumas y encarga a su hijo político Manuel María, al que nombra albacea testamentario, el cobro de las mismas. Como se desprende de este testamento la producción cerámica era un negocio provechoso por aquellos años.


COMPRAS DE TIERRAS Y CASAS

En documento público
(16) fechado en 5 de Diciembre de 1821 Manuel María Mensaque compra a Don Francisco Hiralde de Acosta como apoderado de su hermana Catalina una  “suerte de tierra calma en la Vega de Triana, término de esta ciudad, lindando con casas hornos de cocer ladrillos de mi propiedad y camino que va a la Villa de Tomares”  con una cabida de cinco aranzadas, y un tributo perpetuo de 140 reales a la Fábrica de la Parroquial de Señora Santa Ana.

La venta se realiza en el precio de 15.500 reales de vellón, entregados con anterioridad a la firma del documento de venta.

No se aclara en el documento si estas tierras las compra para su labor o para el negocio de Alfarería aunque yo me inclino más por esto último por el dato, que se da, de lindar con “hornos de cocer ladrillos”.

Y al año siguiente de 1822 concretamente el día 31 de Enero vuelve a realizar otra compra
(17), esta vez una casa que era propiedad de Don Domingo Caballero y de Rosa León su mujer. La casa en cuestión es la número quince de gobierno de la calle Santo Domingo de Triana. El precio de venta de de 20.000 reales de vellón.
 



Aspecto que presentaba el caserío de la calle Santo Domingo (actual San Jacinto) a mediados del siglo XIX
 

En este mismo año de 1822 y el siguiente de 1823, y en el oficio 23 que siempre ha correspondido a Triana, aparecen varias cartas de arrendamiento de casas propiedad de Manuel María, o actuando como apoderado general de Don Bernardo Alvarado, a distintas personas, como ejemplo:

El arrendamiento (18) de la casa de la calle Santo Domingo número 15, que es la misma de la compra anterior, en 29 de Abril de 1822, a Juan Guital en precio de cuatro reales diarios. Esta casa seguramente no estaría dedicada a vivienda sino a talleres o negocios, ya que Juan Guital, el arrendatario, dejó obligada, al pago de esta renta, otra casa de su propiedad situada en el Altozano número 7.

O el arrendamiento (19) en 23 de Noviembre del mismo año a Francisco Casses, nacional francés de la casa posada llamada “Nueva de la Virgen del Carmen” sita en la calle de Santo Domingo número 7 con puerta también a la calle del Palomar (actual Alfarería), con cuantos enseres y efectos que hay en ella, que una vez realizado el aprecio de estos, importan la cantidad de 7.046 reales de vellón. El precio de este arrendamiento es de 15 reales diarios.


Interior de una posada de la época
 

El año siguiente de 1824, el día 14 de Septiembre, Manuel María vuelve a comprar (20) esta vez a Cosme de las Cuevas otra casa en el Barrio de Triana, calle de Santo Domingo número 62 de gobierno, bajo de los Portales, entrando en dicha calle por la parte del Altozano a la acera de mano izquierda, lindando por la izquierda con el Corral que llaman de la Parra del Convento de Religiosos de San Isidoro del Campo de la Villa de Santiponce.

Esta casa fue apreciada por los maestros Alonso Moreno, Francisco Fernández, Juan de la Vega e Isidoro Ruiz Reina en la cantidad de 25.110 reales de vellón y estaba compuesta “de su entrada o tienda grande, comedor en que está la escalera, corredores, patio, dos salas, la del frente de un cuerpo, y en segundo cuerpo otras dos con lo que pisa sobre el portal, con otra escalera de caja en este cuerpo que da uso a un mirador”.

Al año siguiente de 1825 Manuel María Mensaque sigue ampliando su patrimonio. Esta vez compra
(21) el día 8 de Marzo, dos casas en la calle Cadenas en Triana, las número 4 y 5 de gobierno propiedad del Presbítero Don Francisco Gago, de su hermano Don Matías Gago y de otro hermano ausente en los Reinos de Indias llamado Manuel Gago, que por desconocerse su paradero su parte la retiene Manuel María hasta  “que remita sus poderes a alguna persona para que se entregue en su parte o disponga por renuncia, cesión o en otra forma a favor de sus hermanos” . Otros dos hermanos, Cándido Gago novicio en el Monasterio de la Cartuja de la ciudad de Jerez de la Frontera y José Gago que estaba en la ciudad de Veracruz en Méjico, hicieron renuncia a favor de los otorgantes. Esta venta se realiza en la cantidad de 12.257 reales de vellón.


COBRO DE UNA DEUDA Y AUN MÁS ACTIVIDAD

Posteriormente el día 14 del mismo mes de Marzo de 1825 Manuel María confiere poder
(22)“Don José María López, vecino de la ciudad de Cádiz, para que perciba y cobre de la testamentaria de Don Isidro Amaya, de la misma ciudad, la cantidad de 3.180 reales, resto de cuentas procedente de loza fina y basta que se le remitió”.

Como se comprueba por los documento que se van exponiendo la actividad de Manuel María es considerable, llevando hacia delante todas las obligaciones que exigían sus negocios, los asuntos de la fábrica que estableciera su padre, ya difunto y ahora en poder de su hermano Nicolás y de las suyas propias, más las heredadas de su suegro.

Y el día 5 de Agosto vuelve a arrendar
(23) la fonda y café, al sitio de la calle de Santo Domingo del Barrio de Triana, marcada con el número 67 de gobierno, ya de propiedad de su mujer María de los Dolores Alvarado por fallecimiento de Don Bernardo.

Esta vez la arrienda a Don José Carrión de los Reyes, en precio cada año de 7.000 reales de vellón, habiéndose hecho con anterioridad el aprecio de los enseres, efectos y demás utensilios que contenía por Don Santiago García, como inteligente en esta materia, y cuyo balance importó la cantidad de 19.863 reales de vellón. Es condición de este contrato que “luego que el dicho Don José Carrión salga de la casa no se podrá establecer en otra de igual clase en doscientas varas castellanas en contorno de esta nominada casa por tiempo de tres años contados desde su cumplimiento”, de esta forma se aseguraba no tener competencia para los futuros arrendatarios.


SE DISUELVE LA COMPAÑÍA DE COMERCIO FORMADA CON DON JOSÉ BUIZA Y DON FRANCISCO DE ARIAS

A instancias de los hijos de Don Francisco de Arias, ya difunto, el día 29 de Mayo del año de 1826, se disuelve la Compañía de Comercio
(24), que éste último tenia con Don Manuel María Mensaque y con Don José Buiza de Beas. Una vez aprobado el balance definitivo le correspondió a Manuel María la cantidad de 600.870 reales, más 420.760 producto de la venta de las existencias que quedaban en sus almacenes.

Será Don José Buiza de Beas quién pagará a sus antiguos socios la parte que le corresponde y seguirá como único dueño de la mencionada Compañía. Vemos por este documento que Manuel María empieza a recoger beneficios de sus negocios quizás porque ve cercano su final.
 

SIGUE ADMINISTRANDO SUS BIENES HASTA EL FINAL

Encontramos cómo en años sucesivos sigue arrendando casas de su propiedad a distintas personas. Sirva de ejemplo de los muchos contratos encontrados en los archivos públicos los dos siguientes: el firmado el día 29 de Abril de 1828 en el que arrienda
(25) la casa de su propiedad al sitio de la calle Castilla número 3 de gobierno a Don Mateo Sáenz de la Maza, o el firmado el día 21 de Mayo del mismo año de 1828 por el que arrienda (26) otra dos casa, una en la calle de Cuchilleros (actual Antillano Campos) número 56 y la otra en la calle nombrada de Barrio Nuevo (actual Alfarería) número 1 a Don Juan de Vargas.

Así sigue sin descanso hasta el final de sus días, siendo el último documento que he encontrado la parte del pago, de la casa de la calle Cadenas, que quedó aplazado a Manuel Gago, por estar ausente en los Reinos de Indias y desconocerse su paradero, y que recogió en su nombre su hermano Don Francisco Gago, Presbítero en virtud de lo decretado por el Señor Juez Don Ignacio Francisco Ayuso.

Este documento (27) se firmó en día 19 de Febrero de 1829 ante el escribano José Antonio Iñigo.


MUERTE DE MANUEL MARÍA MENSAQUE DÍAZ

El día 14 de Octubre de 1829 fue enterrado en el cementerio de San Sebastián el cadáver de Manuel María Mensaque Díaz, siendo la causa de su fallecimiento una perlesía, según se hace constar en la partida de enterramiento
(28).

Manuel María contaba cincuenta años cuando falleció y sólo habían pasado siete años de la muerte de su padre, Manuel Mensaque Carrasco.


En el Plano de Sevilla levantado por el Cuerpo del Estado Mayor del Ejército [realizado por el Comandante
Don Pedro García Falces y el Teniente Don Luís Moncada] procedente de la colección histórica del Ayuntamiento
 de Sevilla, se muestra el emplazamiento del antiguo Cementerio de San Sebastián.
 

Como conclusión de estas anotaciones sobre la vida de Manuel María Mensaque Díaz lo primero que se nos viene a la vista es la extraordinaria actividad que desarrolló durante toda su vida, pues desde sus inicios en la Casa de Comercio Sonnet, Bernis y Hermanos, siempre alternó su trabajo con la actividad en la fábrica familiar, tanto ayudando a su padre Manuel Mensaque Carrasco como a su hermano menor Nicolás. Más tarde en la Compañía de Comercio que establece con su hermano político Don José Buiza de Beas y con Don Francisco de Arias. Y desde el momento que establece relaciones con Don Bernardo Alvarado, desde antes de su matrimonio, administrando sus bienes. También en labores dentro del gremio de ladrilleros como su Diputado y en su faceta de agricultor. A esto hay que añadir la administración de sus bienes y los heredados de su padre político y por último y no menos importante la crianza y educación de su numerosa familia compuesta por su mujer y diez hijos.

Por documentos consultados también se comprueba que durante su vida nunca dejó de atender a sus hermanos y padres, pues como persona habituada a los negocios siempre lo solicitaban ya sea dándole poderes para distintas causas, como fiador de sus compras y arrendamientos o como albacea de sus testamentarías, lo que demuestra que fue hombre íntegro que supo ganarse la confianza de cuantos le rodearon.


RAMAS LATERALES DESCENDIENTES DE MANUEL MARÍA MENSAQUE DÍAZ


De los hijos de Manuel María Mensaque Díaz y María de los Dolores Alvarado:

1.- María de la Salud Mensaque Alvarado casará en 1834 con Don José Buiza de Beas, para él será su cuarto matrimonio. De esta unión nacerán Don José y Doña Josefa Buiza y Mensaque.
Don José Buiza y Mensaque, fue Regidor y Teniente de Alcalde del Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla desde 1860 hasta 1881, participando en distintas comisiones como la de obras públicas, ornato público, inspectora de mercados, de negocios especiales y archivos, sanidad e higiene, etc., también fue visitador del Beaterio de la Santísima Trinidad, miembro de la Junta Provincial de Instrucción Pública y de la Junta local de primera enseñanza, miembro de la Junta municipal de beneficencia, consiliario seglar del Hospital de La Santa Caridad, tesorero del Circulo de Labradores y Propietario de Sevilla, vocal de la Sociedad Protectora de Bellas Artes, vocal supernumerario de la Comisión de Evaluación y Repartimiento de la Contribución Territorial y director de la Compañía de Seguros Mutuos Contra Incendios.




Imagen corporativa del Ayuntamiento de Sevilla en la época que Don José Buiza y Mensaque era Teniente de Alcalde


Aún hoy día se conserva una calle dedicada a su nombre en Sevilla, la antigua de Ballesteros, en la que vivió y murió. Fue rotulada con su nombre en recompensa de los relevantes y extraordinarios servicios que durante 28 años prestó como Director del Asilo de Mendicidad de San Fernando.


Diploma del Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla por el que se declara
 Hijo predilecto y preclaro al señor Don José Buiza y Mensaque. Año de 1896
 

Este establecimiento fue fundado el 24 de octubre de 1840 por el Excelentísimo Ayuntamiento para solemnizar los regios enlaces de la Reina y de la Infanta Doña María Luisa Fernanda, y tenía como objeto acoger a los pobres desamparados naturales de Sevilla o que llevasen seis años de vecindad.

El Asilo de Mendicidad de San Fernando estaba situado en el edificio que fue hospital del Cardenal en la calle del mismo nombre (actual Cardenal Cervantes), y para el acogimiento de las ancianas y adultas había una casa auxiliar en la calle de Santiago número 10, que fue hospital de las Bubas, y estaba bajo la advocación de San Cosme y San Damián. Su dirección y administración estaba a cargo de una Junta compuesta de cinco individuos, en virtud del nombramiento de la municipalidad, siendo este cargo honorífico y gratuito. El régimen interior del establecimiento estaba a cargo de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

D. Antonio Guerola (29), Gobernador Civil de Sevilla, tenía una deuda de gratitud que cumplir con D. José Buiza y Mensaque, propietario acomodado que entre sus cualidades sobresalía el ejercicio de la beneficencia. Por sus servicios prestados durante la epidemia de cólera que hubo en Sevilla en el año de 1865 hizo que obtuviera la Cruz de la Orden Civil de Beneficencia de segunda clase.

El día 26 de octubre de 1865 se producía en Sevilla un total de 138 defunciones. Al día siguiente se contaban 104 fallecimientos de entre ellos, la muerte del alcalde, D. Juan José García de Vinuesa.

En marzo de 1868 fallecía el director del Asilo de Mendicidad D. José Pereira, y las autoridades observando las cualidades de D. José Buiza y Mensaque, no dudaron en sustituirlo. El cargo era sumamente trabajoso y gratuito, enfrentándose a un establecimiento con unos acogidos (aproximadamente 800) que exigían una dedicación constante. La casa benéfica se mantenía con algunos arbitrios especiales que le estaban concedidos y con los fondos municipales. Pero, la escasez de recursos del ayuntamiento hacía que interviniera la caridad de D. José Buiza y Mensaque.
 



1923. Los Reyes Melchor (Tomás Orellana y Massa), Gaspar (Joaquín Pérez de la Concha y Pereyra)
y Baltasar (Agustín Sánchez-Cid) durante la visita al Asilo de Mendicidad de San Fernando de la calle
 Cardenal Cervantes. Ateneo de Sevilla
 

En sus memorias Don Antonio Guerola menciona: “Cuando los fondos han faltado, y han faltado algunas veces y por periodos no cortos, cuando no había mas remedio que arrojar los infelices asilados a la calle, el señor Buiza ha evitado este duro trance buscando recursos, empleando su influencia personal, en esta ciudad donde es tan querido, y comprometiendo su crédito particular con los proveedores del establecimiento.”

Efectivamente, D. José Buiza y Mensaque cuidaba de aquel establecimiento como si se tratara de su propia casa. Su ahínco infatigable por el bienestar de los asilados hacía atender con su propio peculio a todas las faltas salvando a aquellos desvalidos de las más angustiosas privaciones. Por tanto su conducta y virtudes lo hacían doblemente acreedor de Padre protector de los desamparados.

2.- María del Carmen Mensaque Alvarado casó con Don José Gutiérrez y Rodríguez, vivieron en la calle Toqueros (actual Conde de Ibarra) y después en la calle de los Encisos número 33. El mayor de sus hijos era en el año de 1875 Alférez de Navío de la Real Armada y residía en la ciudad de Santiago de Cuba a bordo del Vapor de guerra Don Juan de Austria. El otro hijo varón del matrimonio José Gutiérrez Mensaque se licenció de Abogado y fue Promotor Fiscal de la Alcaldía mayor segunda de Manila en Filipinas en el año de 1862; Alcalde Mayor de Antiques en la misma isla en 1863; en 1871 fue nombrado Juez de primera instancia de Nueva Vizcaya también en Filipinas; en 1875 ejercía de Juez de primera instancia en Sagua la Grande en Cuba; en 1878 fue promovido al Juzgado de Ponce en Puerto Rico; el mismo año fue trasladado a la Promotoría fiscal del distrito del Pilar de la Habana; en 1883 fue promovido a Abogado fiscal de la Audiencia de Puerto Príncipe y en 1887 ejerció el mismo destino en la Audiencia de la Habana donde se licenció por enfermedad volviendo a Sevilla donde falleció el 30 de Agosto de 1895.

3.-Joaquín Mensaque Alvarado, se licenciará en Medicina Cirugía y en el año de 1864, que es la fecha en que el Ayuntamiento de Sevilla funda las dos primeras Casas de Socorro, será uno de los facultativos encargados de la de Triana
(30), en la calle de la Pureza número 7, junto con Don Manuel Montalbán, Don José Sopeña y Don Gabriel Palacios. Este último también casará con una Mensaque, en concreto con Doña María de los Dolores Fernández y Mensaque, hija de Don Andrés Fernández y de Manuela Mensaque García, esta, hija a su vez de Don Nicolás Mensaque Díaz, hermano de Manuel María Mensaque. Luego Joaquín Mensaque Alvarado era primo de Manuela Mensaque García, mujer de su compañero de profesión Don Gabriel de Palacios y compañero de estudios de este último.

4.- Manuel María Mensaque Alvarado casó con Doña María Rita Ruiz Pérez en 15 de Agosto de 1836. Doña Rita era nieta de Don Joaquín Ruiz Díaz, ya conocido en esta historia familiar. Mujer adinerada por su familia aportó al matrimonio una fortuna. De su Carta de Dote extractamos los inmuebles que poseía en propiedad: 8 casas en el recinto llamado “La Cerca Hermosa” en el Barrio de Triana en la calle Barrionuevo (actual Alfarería) que había labrado su abuelo Joaquín; una casa situada en la calle Orilla del Río (actual Betis) número 23 y otra casa situada en la callejuela de Cote (actual Lugo) número 24. Añadiendo a estas fincas los muebles, alhajas, cuadros, útiles del hogar, vestidos, libros, pertrechos navales y buques, ascendía el total de su dote a la suma de 152.992 reales de vellón.
 



La Cerca Hermosa, construida por Don Joaquín Ruiz Díaz en la calle Barrionuevo (actual Alfarería) en Triana,
se compone de 15 viviendas independientes agrupadas entorno a un patio. Se terminó su construcción
en 1.825. Ha sido restaurada en el año 2.000 (imagen inferior, tomada en el año 2004)
 


 

La familia paterna de María Rita era propietaria de una flota de buques mercantes y como dato curioso copio a la letra el contenido de los almacenes que le había tocado en el reparto que se hizo entre sus tíos y hermana a la muerte de su abuelo y sacados también de su Carta de Dote:

“Se comprende en esta clase, la estopa existente en los almacenes, clavos de todas clases para los Buques, piezas de fierro, útiles, fierro viejo, piezas de herramientas, calderos para brea y alquitrán, mitanes, cuadernales, roldanas, jarcias servibles y viejas, destinadas para filásticas y estopa y piezas de madera y demás que puedan acomodarse a los Buques, velas de lana ya servidas, y pedazos de dicho género para composición de los velámenes, y cuarenta varas de cotonía nueva: y vetas nuevas de esparto: su valor: cuatro mil reales”.
 



Buque mercante atracado en la calle Orilla del Río esperando para cargar.
 

De este matrimonio de Manuel María Mensaque Alvarado y María Rita Ruiz Pérez descienden los Mensaque afincados en la República Argentina desde finales del siglo XIX.

Antonio Mensaque Alvarado, el hermano más pequeño, fue pintor, discípulo de Joaquín Domínguez Bécquer, tío del poeta Gustavo Adolfo Bécquer, y profesor de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. Se dedicó principalmente a la pintura de frutas, flores y peces, conservando el Museo del Prado dos de sus bodegones, Bodegón de naranjas, óleo sobre lienzo, 55x38cm, firmado, 1862 (en deposito en el Museo Romántico, Madrid), y Bodegón de uvas, óleo sobre lienzo, 55x39cm, firmado, 1861, estas dos obras ingresan, por Real Orden de 27 de noviembre de 1894, en el museo del Prado, como parte del lote donado por la marquesa viuda de Cabriñana. Se presentó a la exposición de Sevilla de 1858, la Universal de Londres de 1862, las nacionales de Bellas Artes de 1862, 1864 y 1867, en la que obtuvo mención honorífica de segunda clase, y a las sevillanas de 1867, 1868 y 1877. También perteneció a la Academia de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, como Académico de número, y fue profesor en la escuela del mismo nombre. Por último decir que fue condecorado por el Gobierno portugués con el título de Caballero de la Orden Militar de Nuestro Señor Jesucristo.




Óleo pintado por Antonio Mensaque Alvarado
 

LA MUERTE SIEMPRE PRESENTE EN LA VIDA COTIDIANA

Como testimonio de la dureza de la vida en estos años por su alta mortalidad, extractamos literalmente algunas líneas del penúltimo testamento
(31) encontrado de Don José Buiza de Beas:

“Ítem. Declaro que en el día veinte y cuatro de Diciembre del año de mil ochocientos y uno contraje verdadero y legítimo matrimonio, según orden y forma de nuestra Santa Madre Iglesia, en primeras nupcias con Doña María de la Salud Mensaque Díaz, la que falleció en diez de Noviembre de mil ochocientos y dos, de cuyo matrimonio me quedó una hija llamada Doña María de la Salud de Beas que murió en tres de Octubre de mil ochocientos y siete.


Firma de María de la Salud Mensaque Díaz en 1802
 

Ítem. Declaro que en siete de Enero del año de mil ochocientos y cuatro contraje verdadero y legítimo matrimonio, según orden y forma de nuestra Santa Madre Iglesia, en segundas nupcias, con Doña María de la Asunción Mensaque Díaz, para lo que precedió la correspondiente Dispensa de Su Santidad por ser como éramos hermanos políticos, y dicha Doña María de la Asunción falleció en la ciudad de Sanlucar de Barrameda en veinte y dos de Noviembre de mil ochocientos y quince, de cuyo matrimonio no tuve ningún hijo y por consiguiente liquidé con sus padres su testamentaría, como se acredita de la Escritura que se otorgó ante Don Antonio Bascón, Escribano Público que fue de este número, en el año de mil ochocientos diez y seis, en virtud y con inserción de poder que confirieron a Don Manuel María Mensaque Díaz, su hijo, lo que manifiesto para que conste.
 



Firma de María de la Asunción Mensaque Díaz en 1803
 

Ítem. Declaro que en siete de Octubre del año de mil ochocientos y veinte en dicha mi Parroquia de San Isidoro contraje verdadero y legítimo matrimonio, según orden y forma de nuestra Santa Madre Iglesia en terceras nupcias con Doña Ana María Horta, del cual tuve por mis hijos legítimos y de la susodicha a Don José María de Beas en veinte y seis de Enero de mil ochocientos veinte y seis, y murió en diez y siete de Febrero de mil ochocientos veinte y nueve”.
 

Firma de Ana María Horta en 1833
 

Por último y después de enviudar tres veces, en jueves 10 de Julio de 1834, Don José Buiza de Beas contrajo su cuarto matrimonio (32) con Doña María de la Salud Mensaque Alvarado, hija de Manuel María Mensaque Díaz, por lo tanto sobrina de sus dos primeras mujeres. De este matrimonio le sobrevivieron dos hijos Josefa y José Buiza y Mensaque de los que ya se ha hecho mención anteriormente.


La muerte estaba tan presente en la vida cotidiana que hasta
tuvo una calle dedicada  a ella en Sevilla, la actual Susona.
 

Nicolás Mensaque Díaz (1789-1833)

PRIMEROS AÑOS


Nicolás Mensaque Díaz, fue bautizado  en Domingo, primero de Febrero de 1789, en la Real Parroquial Iglesia de Señora Santa Ana de Triana por Don Juan Arévalo, Cura de ella
(33). No consta en la partida de bautismo el día de su nacimiento. Fue el último hijo varón de Manuel Mensaque Carrasco y de Teresa Díaz, y diez años más pequeño que su hermano Manuel María.
 



Parroquia de Santa Ana. Partida de Bautismo de Nicolás Mensaque Díaz (1789)
 

Por su expediente matrimonial (34) sabemos que estudió cuatro años en el Colegio de San Telmo de Sevilla, probablemente quisiera seguir la carrera de la Mar para continuar los pasos de su tío abuelo Juan José Mensaque Cardoso o la de su mismo abuelo José Francisco del Ángel Mensaque Cardoso que falleció en Cartagena de Indias el 27 de Diciembre de 1752.
 



El Real Colegio Seminario de San Telmo de Sevilla fue creado en 1681 por una Real Cédula de Carlos II,
a instancias de la Universidad de Mareantes. El sitio elegido para levantar el Colegio fue el barrio de San Telmo,
en la zona de extramuros y próximo a la linde con el río Guadalquivir, estuvo impartiendo formación desde 1682
 en que ingresan los primeros colegiales hasta 1841.
 

A la muerte de Doña Rufina Sonnet y Manteau, que ya conocemos como protectora de Manuel María Mensaque, recibirá Nicolás por vía de Legado (35) la cantidad de 2.000 pesos de a 15 reales de vellón es decir 30.000 reales de vellón. Esta misma cantidad le será entregada a su madre Teresa Díaz Suárez y a cada uno de sus cuatro hermanos vivos en la fecha, a saber: Manuel María, María de la Salud, Nicolás y Jerónimo.


MATRIMONIO CON MARÍA DE LA CONCEPCIÓN GARCÍA VERA

Nicolás Mensaque Díaz contrae matrimonio
 con María de la Concepción García Castañeda (aunque era conocida por Concepción Vera en el Barrio de Triana) el día 10 de Enero de 1.807 en la Iglesia Parroquial de Señora Santa Ana (36). Celebra el matrimonio Don Rafael de Giles y Leyba calificador del Santo Oficio y Cura Beneficiado Propio de la misma iglesia. Nicolás contrae matrimonio con 18 años y Concepción con 16 años.
 



Firma de María de la Concepción García Castañeda (conocida en Triana por María de la Concepción Vera),
 que aparece en su expediente matrimonial del año 1807.
 

Son testigos del matrimonio Miguel González de 37 años y José Rodríguez de 34 años, ambos Maestros Alfareros. El primero Miguel González también fue testigo en el expediente matrimonial de Manuel María, donde dice que es vecino en Triana en la calle Sola (actual Rodrigo de Triana), y los dos aparecen en el documento (37) dado a la luz en la anterior entrega de esta historia y firmado ante el Escribano Don Francisco González y Rojas el día 15 de Abril de 1790 donde son apoderados por sus compañeros fabricantes de loza de esta forma: a José Rodríguez por lo que respecta a la clase de los Olleros, a Miguel González por lo que hace a los Alfareros y a Manuel Mensaque Carrasco por lo que mira a la de Aspereros.

Del matrimonio de Nicolás y Concepción nacerán los siguientes hijos: María de la Concepción (1807); Lutgarda (1813); Miguel (1810); María de la Concepción (1813); Joaquín (1814); Manuela (1817); Manuel (1822); María del Rocío (1824); María de la Salud (1827) José (1829) y Josefa Mensaque García (1832). De los hijos del matrimonio serán Miguel y José los que continuarán con la fábrica familiar.


INICIO DE LOS NEGOCIOS

A los dos meses de la boda, en 23 de Marzo de 1807, su hermano político Don José Buiza de Beas le hace entrega a Nicolás de 11.000 reales de vellón en calidad de préstamo, siendo su fiador Miguel de Vera padre de su mujer Concepción. Aclara el documento
(38) que le entrega el dinero por hacerle favor, merced, amistad, buena obra y para sus mayores adelantamientos. El plazo de la devolución es de dos años, pero aclara que si al fin del plazo no se los pueden devolver se ampliará a tres, cuatro o más años, excepto en caso de la muerte de Nicolás, que entonces será inmediata la devolución a Don José Buiza, por haberse así estipulado. Nicolás hace constar en el documento que recibe los 11.000 reales “sin premio ni interés alguno, sino solamente con el fin de que trafique y negocie con ello y que su inversión redunde en mi mayor beneficio y utilidad”. Se nota que existía buena armonía en las relaciones con Don José Buiza, no olvidemos que Nicolás era el hermano menor de su primera mujer, ya difunta, María de la Salud Mensaque y que en el año de la firma de este documento (1807) estaba casado, en segundas nupcias, con otra de sus hermanas, María de la Asunción Mensaque.

En 27 de Julio de 1810 Nicolás devuelve el importe de los 11.000 reales de vellón a Don José Buiza, que otorga Carta de pago en su favor (39). Parece que Nicolás hizo buen uso del dinero, pero no he encontrado en que lo invirtió.
 



Firma de Nicolás Mensaque Díaz en el año de 1815
 

El siguiente documento encontrado es la venta (40) de 40 millares de ladrillo que hace a Don Joaquín Ruiz Pérez en 25 de Enero de 1812 y del que ya se hizo mención anteriormente, por haber sido su hermano Manuel María Mensaque su fiador.


SU FACETA DE AGRICULTOR


Como era practica común en los Mensaque, conocidos hasta ahora, también Nicolás alternó su trabajo con el barro con la agricultura, y prueba de ello es el documento que a continuación damos a conocer. Se trata del arrendamiento
(41) que hace el 26 de Septiembre de 1812 de ”una haza de tierra calma para pan sembrar nombrada el Orosul situada en término de Sevilla en la Vega de Triana en el camino que va a Aznalcázar, propias de la Fábrica de la Santa Iglesia Patriarcal de Sevilla”. Nicolás recibe en arrendamiento estas tierras, “para gozarlas tiempo de seis años, frutos y cosechas cogidas y llevadas en tiempo y sazón según costumbre”. Su suegro Miguel de Vera vuelve a ser su fiador en esta ocasión.

En 9 de Abril de 1813 vuelve a arrendar tierras
(42), esta vez a La Nación. Copio a la letra la primera parte de este documento por considerarlo modelo de redacción y por los datos históricos que aporta: “Don Manuel de Yanto y Parra, Comisario de Guerra de los Ejércitos Nacionales y Administrador en comisión de todas rentas unidas de esta Ciudad y su Provincia: Digo que con motivo de la Invasión que ha sufrido la Nación por los Franceses, extinción, reforma y disolución que los mismos han hecho de los Conventos de Religiosos en las Provincias que dominaron, S. M., Las Cortes Generales Extraordinaria del Reino han mandado y S. A. La Regencia del mismo, sancionado en sus decretos de diez y siete de Junio y veinte y uno de Agosto del año próximo pasado, entre otras cosas, que se proceda al secuestro y aplicación de frutos, a beneficio del Estado, de las fincas que sean y pertenezcan a establecimientos públicos, cuerpos seculares eclesiásticos o religiosos, ambos disueltos, extinguidos o reformados de resulta de esta invasión o providencia del gobierno intruso, entendiéndose lo dicho con calidad de reintegrarlos en la posesión de las fincas y capitales que se les ocupen, siempre que llegue el caso de su restablecimiento, tomándose razón de sus frutos y demás, y cometiendo la ejecución de estos puntos a los Señores Intendentes Generales de las Provincias, en cuyo cumplimiento, por el Señor Don Francisco Laborda, que lo es de los cuatro Reinos de Andalucía, se formó expediente para la subasta en renta anual de una Haza tierra calma nombrada de San Juan de Aznalfarache propia del Convento de Reverendos Padres Terceros de esta ciudad, digo Villa, de su nombre, situada en el del Membrillar, en la Vega de Triana, de cabida de tres aranzadas, poco más o menos, la cual justipreciada en la cantidad de trescientos reales vellón fue sacada a pública subasta en los términos del derecho y rematada a favor de Nicolás Mensaque Díaz, de esta vecindad, en la de trescientos treinta reales vellón, que ha de satisfacer anualmente, como lo ha verificado por lo respectivo al primer año de su arrendamiento, según se acredita de la Carta de Pago, que el susodicho me exhibió y volvió a recoger, rubricada de mi mano”. Son condiciones de este arrendamiento, entre otras, que no se adehesen estas tierras de pan sembrar, sino que se tendrán metidas en labor; que el Mensaque en cuanto a sementera y barbecho procederá en los términos que se acostumbra en iguales posesiones en este término y que mantendrá los padrones divisorios sin permitir que se borren con ningún motivo.
 

El Convento de la Orden Tercera de San Francisco de San Juan de Aznalfarache fue construido en el interior
del recinto palaciego de Hisn-al Faray. Fundado en enero de 1400 por el Arzobispo Gonzalo de Mena,
perduró hasta la Desamortización de Mendizábal.
 

NUEVAS CONTRATAS DE LADRILLOS

Esta vez Nicolás Mensaque, Caudalero de Ladrillos, como principal y Francisco de Vera, del Arte de la Panadería, hermano de su mujer, como fiador comparecen ante el Escribano Don Francisco González y Rojas el día 23 de Junio de 1814 para decir: que tienen contratado
(43)con Don Joaquín Ruiz Pérez entregarle doscientos millares de ladrillos de buena calidad al precio de 150 reales cada millar y “puestos de su cuenta, costa y riesgo a bordo de la embarcación que los ha de recibir dentro del término de tres meses que empezarán a correr y contarse desde primero de Julio próximo de 1814”. Este contrato se hace con las siguientes condiciones: “1ª.-Que ahora de presente, entrega el nominado D. Joaquín Ruiz Pérez tres mil reales de vellón, y en cada semana de las que sigan hasta que se concluyan los dichos tres meses, ha de dar mil y doscientos reales, principiando primera del citado mes de Julio. 2ª.-Que finalizados los expresados tres meses y reintegrado del todo de la partida el D. Joaquín, se han de liquidar cuentas y abonarse recíprocamente, cada uno en lo que alcance. 3ª.-Que en los repetidos doscientos millares de ladrillos de esta contrata, se han de entregar solo veinte y cinco de Colorados, y los ciento setenta y cinco restantes Blancos, bien cocidos y de buena calidad según queda manifestado”.
 



Sistema artesanal de fabricación de ladrillos.
 

Otra vez formaliza Nicolás un nueva contrata (44) de ladrillos con Don Joaquín Ruíz Pérez, el día 24 de Mayo de 1815. En esta ocasión es su padre Manuel Mensaque Carrasco quién lo afianza. Las condiciones de esta contrata son: “1ª.-Que el precio de cada uno de los referidos ciento cincuenta millares de ladrillos, ha de ser de ciento sesenta reales de vellón, bien acondicionados, de buen sonido, y puestos y contados en el Río. 2ª.-Que el Nicolás Mensaque, no ha de poder vender a nadie ningún ladrillo sin que, primeramente y ante todas cosas, tenga cumplida esta contrata. 3ª.-Que D. Joaquín Ruiz Pérez ha de entregar ahora de punto, seis mil reales de vellón, y los diez y ocho mil restantes cumplimiento a el valor de los veinte y cuatro mil del todo a que ascienden los ciento cincuenta millares de ladrillos, al precio referido, los tiene de ir recibiendo, el citado Mensaque, según le haga falta a fin de que no se pare la Fábrica y pueda tener cumplido efecto esta contrata dentro del termino que queda prefijado, de los cuatro meses a que habían por firmes, el tenor de esta Escritura”.
 



Uno de los usos posibles de los ladrillos fabricados por Nicolás Mensaque sería el que aparece en la ilustración.
 Se trata de un techo de ladrillos por tablas muy usado en tiempos pasados.
 

A Don Joaquín ya lo conocemos de documentos anteriores, pero quién era en realidad. Intentaremos dar algunos datos de él.

Don Joaquín Ruiz y Pérez era hijo de Don Joaquín Ruiz y Díaz y de Doña Teresa Pérez, estudió la carrera eclesiástica ordenándose de Presbítero. Por el testamento de su padre (45) sabemos “que el dicho mi hijo Don Joaquín Ruiz, Presbítero, me ha auxiliado para el desempeño de mis negocios y asuntos con tal pureza y exactitud que a sus desvelos debo mucho aumento de mi caudal, sin haberle dado otra recompensa que alimentarlo en mi compañía, y por lo tanto es mi voluntad que en cuenta y parte de pago de su haber se le asigne y adjudiquen dos de las tres casas que tengo inmediatas a la puerta del Arenal, del lado afuera, que llaman el Baratillo, en precio ambas de treinta mil reales, y cualquiera demasía o diferencia que hubiere se la lego y mando por justa recompensa y pago de sus tareas y trabajo que a mi beneficio ha hecho, y aunque nada de ello fuese, por que así es mi última voluntad”. Esta colaboración queda patente por los documentos anteriores, en los que actuaba para los negocios de su padre.

Don Joaquín Ruiz y Pérez llego a ser Diputado nombrado por la Corporación de los Fabricantes de Ladrillos, junto con su padre Don Joaquín Ruiz Díaz, Don Manuel María Mensaque Díaz, Don José Romero y Don José Vidal como queda patente en la Carta de poder que en 30 de Septiembre de 1820 firman ante el Escribano Don José María Arenas
(46).

Don Joaquín Ruiz Díaz, padre de Joaquín Ruiz Pérez era Patrón de Buques de la Matrícula de Sevilla y por la Carta de Dote
(47) de su nieta Doña María Rita Ruiz Pérez sabemos que al menos era dueño de los siguientes buques: la Tartana San Rafael de 2.252 quintales de porte, el Místico San Juan Bautista, otro Místico llamado de las Misericordias y el Quechemarín denominado Pura y Limpia Concepción todos de la matricula de Sevilla, que fueron los que le tocaron a ella en las particiones de la herencia de su abuelo.




Tartana como las que tenía Don Joaquín Ruiz Díaz
 

Don Joaquín distribuía con estos buques mercancías, entre ellas los ladrillos fabricados en Triana, a través del río Guadalquivir, estando documentado que la Fábrica de Mensaque vendía en Cádiz, Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda.

 



Litografía de El Puerto de Santa María, visto desde la otra banda del río, en el siglo XIX.
 

CONTINÚA SIMULTANEANDO LA LABOR DE ALFARERO CON LA DE AGRICULTOR

Nuevamente encontramos a Nicolás en su faceta de agricultor, y junto a Juan de Vera, otro de los hermanos de su mujer María de la Concepción, comparecen ante el Escribano Francisco González y Rojas el día 24 de Octubre de 1814 para establecer Compañía
(48) en una sementera de trigo en la forma siguiente: “poniendo el primero una Haza de tierra que tiene arrendadas al sitio de la Vega, linde con la “Huerta del Rosario” y Camino Real, otra Haza camino de Camas, linde con viñas de Juan de Arias; y el segundo, una Haza de su pertenencia en la dicha Vega, cuyas tierras se han de sembrar de trigo por los dos compañeros, costeándose entre ambos dicha siembra, escalda, siega, trilla y demás que ocurra hasta su recolección; cuya compañía se establece a perdidas y ganancias, que han de ser partibles igualmente entre los dos socios, y por término de un año, que finalizará por Santiago del próximo venidero mil ochocientos quince”.


MUERTE DE SU HERMANA MARÍA DE LA ASUNCIÓN

A la muerte de su hermana María de la Asunción Mensaque Díaz segunda mujer de Don José Buiza de Beas, y por fallecer sin descendencia, quedaron como herederos forzosos sus padres Manuel Mensaque Carrasco y Teresa Díaz. No obstante para en este caso Asunción dejó mandado en su testamento
(49) que a cada uno de sus hermanos (Manuel María, Nicolás y Jerónimo) se le entregara la suma de 10.000 reales de vellón.

Asunción falleció el día 22 de Noviembre del año 1815 en la ciudad de Sanlúcar de Barrameda donde estaba residiendo y fue sepultada en el Camposanto de esta ciudad.
 



Cementerio de San Antonio Abad de Sanlúcar de Barrameda, lugar  donde se enterró el cuerpo de
María de la Asunción Mensaque Díaz.
 

ARRENDAMIENTO DE TIERRAS A LA ARCHICOFRADÍA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL SAGRARIO DE LA SANTA Y PATRIARCAL IGLESIA CATEDRAL DE SEVILLA

Siguiendo con su faceta de agricultor, Nicolás Mensaque arrienda (50) mediante documento público firmado el día 28 de Septiembre de 1828 a ”la Archicofradía del Santísimo Sacramento del Sagrario de esta Santa y Patriarcal Iglesia, una haza de tierra compuesta de ocho y cuarta aranzada, sin sujeción a medida, término de esta ciudad junta a San Jacinto” . Especifica el contrato que el arrendamiento tendrá una duración de tres años enteros y cumplidos y la renta será de 800 reales cada uno, siendo su uso el de siembra.

Entre las condiciones pactadas destacamos las siguientes:

“Que por ningún motivo ni pretexto hemos de poder sacar de la referida Haza, tierra alguna para ninguna especie de vasija, ni con otro objeto alguno, y lo que en contrario hiciéremos, además de reponerlo al ser y estado que hoy tienen, pagaremos los daños y perjuicios que se le siga a la Archicofradía, con solo testimonio de esta condición”.

“Que queda prohibido el que ninguna de las casas inmediatas abra postigo alguno a dicha Haza, ni tampoco se arroje basura en sus tierras, y de cualquiera novedad que se advirtiere se ha de avisar inmediatamente a la Archicofradía para que instruya el recurso que juzgue oportuno a efecto de evitar el expresado daño” .

Volvemos a ver como los dueños de las fincas se protegían en los documentos de arrendamiento, de la avidez que tenían los alfareros por los barros de la Vega, limitando su uso a la siembra.

La otra condición que copiamos nos indica que probablemente esta haza fuera colindante con alguna de las casas donde estaba asentada la fábrica de alfarería de Mensaque. Estas tierras objeto del arrendamiento nos dice el documento que están junto a San Jacinto, y la fábrica sabemos que estaba situada entre las calles de Justino Matute y Ruiseñor, es decir colindante con dicha iglesia.
 



Trabajadores del campo descansando de su dura labor. Esta imagen
es similar a las que vería Nicolás por los años treinta del siglo XIX.
 

FIANZAS CARCELERAS

Entre los documentos consultados para este trabajo, y con relación a Nicolás Mensaque Díaz, he encontrado tres fianzas carceleras que por lo curioso de su tema quiero comentar.

La primera (51) está firmada ante el escribano Manuel María de la Cuesta el día 9 de Abril de 1829 y en ella Nicolás se ofrece como garante del reo, confinado en el depósito de San Lorenzo, llamado Sebastián García Gago para que lo liberen de la prisión y poder pasar a su casa a socorrer a su familia. El Juez de rematados pone como condición que antes de la liberación se deposite la fianza de la Haz o cárcel segura. Mediante este documento Nicolás se constituye en carcelero de Sebastián García Gago y se obliga a devolverlo a la prisión cuando cumpla el plazo de cuatro meses o siempre que el dicho Juez lo mande, y no cumpliéndolo tendrá que pagar la cantidad y penas que se le impongan, y desde este momento se da por condenado en caso de incumplimiento, sin más sentencia.

Nicolás presentó por testigos a José Rodríguez y Manuel Flores, ambos de ejercicio del Barro. Aquí nos aparecen otros dos apellidos conocidos de la cerámica de Triana.

La siguiente que encontramos
(52) está firmada ante el mismo Escribano el día 14 de Mayo de 1830. Quién se hallaba sufriendo pena de prisión es el mismo Sebastián García Gago que obtiene otro permiso de cuatro meses. En lo demás los términos del documento son los mismos que en el anterior.

Y la última encontrada
(53) está firmada también ante el mismo Escribano público el día 16 de Diciembre de 1830. En este caso quién estaba sufriendo pena de prisión en la Cárcel Real se llamaba José Maldonado y explica el documento que fue preso por contrabando de tabaco, siguiéndosele causa en la Subdelegación de rentas sobre la aprehensión de varias cargas de dicho género, caballerías y otros efectos en el sitio de la Marisma. La causa de la relajación de la pena es la de curarse de una enfermedad que padece.

Es posible que estas personas fueran trabajadores de su fábrica, pero lo que sí es seguro es que le unían lazos de amistad personal o familiar.
 



La Cárcel Real de Sevilla. Corte de la mitad norte del edificio, hoy desaparecido, que estuvo situado
en la calle Sierpes, teniendo el cuerpo de la Guardia Real en la vecina calle de Entre Cárceles.
 En esta cárcel fue encarcelado Don Miguel de Cervantes Saavedra en 1597.
 

MUERTE DE NICOLÁS MENSAQUE DÍAZ

Nicolás Mensaque falleció el día 27 de Octubre de 1833 a la edad de 44 años
(54), apenas trascurridos siete años de la muerte de su padre Manuel Mensaque Carrasco. Fue sepultado en el Cementerio general de Triana (denominado de San José).
 



 
En el Plano de Sevilla realizado por Don Manuel Álvarez-Benavides y López de 1868, procedente de la
colección histórica del Ayuntamiento de Sevilla, se muestra el emplazamiento del antiguo
Cementerio de San José que era el general de Triana.
 

La anotación en el libro de entierros es escueta sin aportar ni la enfermedad de que murió ni si otorgó testamento.

Su hijo mayor Miguel contaba con 23 años de edad y el menor José apenas seis años de edad. Ellos serán los continuadores del trabajo de su padre Nicolás Mensaque Díaz y de su abuelo Manuel Mensaque Cardoso, dándole un gran empuje a la fábrica familiar de Triana.

Como conclusión final de estos apuntes de las vidas de Manuel María y Nicolás Mensaque Díaz, hijos y seguidores de la labor comenzada por Manuel Mensaque Carrasco en la cerámica trianera, sacamos la conclusión de que Manuel María como hombre instruido en los negocios fue quién prestó sus conocimientos comerciales mientras que su hermano Nicolás se dedicó más al trabajo y dirección del negocio familiar junto a su padre.


RAMAS LATERALES DESCENDIENTES DE NICOLÁS MENSAQUE DÍAZ


Como ya se dijo en párrafo anterior la fábrica familiar continuará en sus hijos Miguel y de José Mensaque García.

Su hija Manuela casará en 21 de Agosto de 1836 con Andrés Fernández Álvarez
(55), también alfarero y sus descendientes seguirán en el mismo oficio en Triana.

Manuel casará con María Colmenero Martínez y uno de sus hijos, Joaquín Mensaque Colmenero, estará al frente de la dirección y manejo de las Fábricas de Alfarería y de Esparto establecidas en la Calle San Jacinto número 92 y propiedad de su tío Miguel Mensaque García. A la muerte de éste formará Sociedad con su viuda Doña María del Socorro Gorostiaga y Franco
(56), quién reconoce que no teniendo los conocimientos y actitud necesarias para llevar adelante la administración de las Fábricas y deseosa de que no decaiga y siga con el crédito que hasta hoy ha tenido, determina formar sociedad con Don Joaquín Mensaque Colmenero, su sobrino político, para que como socio industrial lleve el giro y dirección de la misma. Esta Sociedad duró apenas un año y Joaquín acabó estableciéndose por su cuenta en la misma calle San Jacinto en el número 70.

María de Rocío casará en 1845 con Joaquín Ramírez Vera de oficio panadero en Triana y residencia en la Cava Vieja (actual Pagés del Corro) número 10. Uno de sus hijo Joaquín Ramírez Mensaque casado con Candelaria Rodríguez Maqueda, tenía en 1880 su residencia y un restaurante llamado “El Colmado” en la calle Rioja número 9 de Sevilla.

Como conclusión final de estos apuntes de las vidas de Manuel María y Nicolás Mensaque Díaz, hijos y seguidores de la labor comenzada por Manuel Mensaque Carrasco en la cerámica trianera, sacamos la conclusión de que Manuel María como hombre instruido en los negocios fue quién prestó sus conocimientos comerciales mientras que su hermano Nicolás se dedicó más al trabajo y dirección del negocio familiar junto a su padre.

En este trabajo se ha intentado dar una visión global de estos personajes, mostrándose sólo una pequeña parte de los muchos documentos consultados.

En primer lugar he pretendido condensar al máximo el trabajo en atención al medio en que se da a conocer. Aunque a veces he incluido hechos, a mi parecer, curiosos para intentar darle amenidad.

En segundo lugar he procurado centrarme en la línea directa que conduce a la Fábrica de Don José Mensaque Vera -de tanto renombre en el primer tercio del siglo XX, que constituirán la Tercera entrega de este trabajo sobre la dinastía Mensaque.

En todas las ramas laterales de esta familia, aún dedicándose a otras ocupaciones principales, existió alguna relación con el barro. Por ejemplo, de Antonio Mensaque Alvarado, que fue profesor de pintura, he encontrado un documento de venta de ladrillos para encauzar el arroyo Tagarete.

Por el camino han quedado multitud de opciones, muchas de las cuales también escribieron su capítulo en la historia de la cerámica de Triana.


Texto: Juan Barrera López. Octubre 2011

Fuentes documentales:

(1) Parroquia de Santa Ana, libro de bautismos, folio 291
(2) Archivo Histórico Provincial de Sevilla, Sección Histórica de Protocolos Notariales, en adelante AHPS, PN, legajo 6.520, folios 722r-723v. Escribano Francisco José de Ascarza, oficio 10
(3) AHPS, PN, legajo 6522, folios 52r-56v. Escribano Francisco José de Ascarza, oficio 10
(4) AHPS, PN, legajo 6523, folios 27r-31v. Escribano Francisco José de Ascarza, oficio 10
(5) Parroquia de Santa Ana, libro de matrimonios, folio 175
(6) AHPS, PN, legajo 13.235, folio 390rv. Escribano Francisco José Ascarza, oficio 19
(7) AHPS, PN, legajo 16.500, folio 13rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(8) AHPS, PN, legajo 13.238, folio 556rv. Escribano Francisco José de Ascarza, oficio 19
(9) AHPS, PN, legajo 16.501, folio 58rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(10) AHPS, PN, Legajo 16.502, folio 146rv. Escribano Francisco González y Rojas
(11) AHPS, PN, legajo 6.537, folio 462r-464v. Escribano Antonio Bascón, oficio 10
(12) Historias de Familias Cubanas, volumen 7, Francisco Xavier Santa Cruz y Mallén (1940)
(13) AHPS, PN, legajo 16.504, folio 98rv. Escribano José María Arenas, oficio 23
(14) AHPS, PN, legajo 16.484, folio 551rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(15) AHPS, PN, legajo 16.504, folio 13rv. Escribano José María Arenas, oficio 23
(16) AHPS, PN, legajo 8.883, folio 2312r-1321v. Escribano Ignacio Amoscótegui de Saavedra, oficio 14
(17) AHPS, PN, legajo 16.504, folio 32r-46v. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(18) AHPS, PN, legajo 16.504, folio 56rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(19) AHPS, PN, legajo 16.504, folio 261r-263v. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(20) AHPS, PN, legajo 11.290, folio 737r-747r. Escribano José María Robles, oficio 17
(21) AHPS, PN, legajo 11.291, folio 80r-92r. Escribano José María Iñigo, oficio 17
(22) AHPS, PN, legajo 11.291, folio 216rv. Escribano José María Iñigo, oficio 17
(23) AHPS, PN, legajo 16.505, folio 69+2rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(24) AHPS, PN, legajo 6.548, folio 195r-798v. Escribano Francisco Ganzinotto, oficio 10
(25) AHPS, PN, legajo 16.506, folio 92rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(26) AHPS, PN, legajo 16.506, folio 95rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(27) AHPS, PN, legajo 11.295, folio 1303-131r. Escribano José Antonio Iñigo, oficio 17
(28) Parroquia de Santa Ana, libro de entierros
(29) El Asilo de Mendicidad de San Fernando, 1846-1900. María del Carmen Jiménez Muñoz. Universidad de Sevilla. 2.006
(30)Guía Oficial de Sevilla y su Provincia para 1865. Manuel Gómez Zarzuela
(31) AHPS, PN, legajo 13.302, folio 589r-594v. Escribano Francisco José Ascarza, oficio 19
(32) Parroquia de Santa Ana, libro de matrimonios
(33) Parroquia de Santa Ana, libro de bautismos
(34) Archivo General del Arzobispado de Sevilla (AGAS), legajo 7295. Triana 1807
(35) AHPS, PN, legajo 13.247, folio 635r-638v. Escribano Francisco José Ascarza, oficio 19
(36) Parroquia de Santa Ana, libro de matrimonios.
(37) AHPS, PN, legajo 16.484, folio 139r-141v. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(38) AHPS, PN, legajo 13.226, folio 841r-842v. Escribano Francisco José Ascarza, oficio 19
(39) AHPS, PN, legajo 13.235, folio 14rv. Escribano Francisco José Ascarza, oficio 19
(40) AHPS, PN, legajo 16.500, folio 13rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(41) AHPS, PN, legajo 13.238, folio 235rv. Escribano Francisco José Ascarza, oficio 19
(42) AHPS, PN, legajo 5.720, folio s/n
(43) AHPS, PN, legajo 16.501, folio 84rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(44) AHPS, PN, legajo 16.501, folio 98rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(45) AHPS, PN, legajo 3.850, folio 3155r-3160v. Escribano Ignacio Amoscótegui de Saavedra, oficio 5
(46) AHPS, PN, legajo 16.504, folio 98rv. Escribano José María Arenas, oficio 23
(47) AHPS, PN, legajo 8.925, folio 697r-711v. Escribano Nicolás de Moliní y Govart, oficio 23
(48) AHPS, PN, legajo 16.501, folio 176rv. Escribano Francisco González y Rojas, oficio 23
(49) AHPS, PN, legajo 13.247, folio 635r-638v. Escribano Francisco José Ascarza, oficio 19
(50) AHPS, PN, legajo 3.838, folio 1689r-1690v. Escribano Ignacio Amoscótegui de Saavedra, oficio 5
(51) AHPS, PN, legajo 8.907, folio 300r-301v. Escribano Manuel María de la Cuesta, oficio 14
(52) AHPS, PN, legajo 8.910, folio 507r-508r. Escribano Manuel María de la Cuesta, oficio 14
(53) AHPS, PN, legajo 9.811, folio 1348r-1349v. Escribano Manuel María de la Cuesta, oficio 14
(54) Parroquia de santa Ana, libro de entierros
(55) Parroquia de Santa Ana, libro de matrimonios
(56) AHPS, PN, legajo 15.015, folio 218r-222v. Escribano Nicolás de Moliní y Govart

 

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