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ENTREVISTA A  JUAN BARRERA LÓPEZ
INVESTIGADOR DE LA DINASTÍA DE LOS MENSAQUE,
DESTACADA FAMILIA VINCULADA A LA CERÁMICA TRIANERA.
 

 Juan Barrera López ha conseguido en menos de dos años recomponer en gran parte la historia
 de la Familia  Mensaque, gracias a una labor paciente en los Archivos, como éste de la imagen,
 en la Iglesia parroquial de Santa Ana, donde se conservan gran parte de los datos familiares.
 

Entrevistamos a Juan Barrera López, sevillano nacido en 1955, de profesión Arquitecto Técnico, pero con múltiples aficiones relacionadas con la cultura, la investigación histórica y el arte. Es un bibliófilo experimentado, con gran habilidad para restaurar y encuadernar libros antiguos. Su relación con la cerámica trianera surge por estar casado con Concepción Mensaque Sánchez, hija de Manuel Mensaque Bernal, nieta de José Mensaque Arana y biznieta de José Mensaque y Vera, descendiente por tanto de uno de los apellidos que más renombre han dado a la cerámica trianera.


¿Cómo nació tu interés por investigar la historia y la genealogía de la familia Mensaque?

Desde hace varios años tenía muchísimo interés en recopilar datos sobre la familia de mi mujer, ya que lo escasamente publicado hasta entonces solo abordaba aspectos parciales de la relación de mi familia política con la producción y comercialización de la cerámica de Triana. Yo estaba seguro de que había mucho más, pero no me había puesto en serio a trabajar. En 2009, con ocasión de conocerte y ser requerido por tí para suministrate documentación relativa a los Mensaque, tomé el firme propósito de hacerlo de una vez. Hoy día, casi dos años después, y sabiendo que aún me falta un largo trecho, tengo recopilada una gran cantidad de datos.


¿A qué fuentes has recurrido?

Estoy visitando el Archivo de la iglesia parroquial de Santa Ana, que se abre muchos sábados por la mañana gracias a la generosidad de su responsable, la historiadora y experta en archivos Amparo Rodríguez Babío. En él se encuentran registrados casi todos los miembros de la Familia Mensaque, tanto en los libros de Bautismos, Matrimonios y Defunciones. También estoy acudiendo al Archivo Histórico Provincial, sección de Protocolos Notariales, al Archivo Histórico del Ayuntamiento de Sevilla, a la Hemeroteca Municipal y del ABC, de la Vanguardia de Barcelona y la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional, en estas últimas a través de Internet.
No solo recopilo datos y fechas, sino que a partir de los planos que voy consiguiendo, confrontándolos con la documentación escrita, estoy en condiciones de reconstruir la situación exacta en el barrio de las distintas fincas que fueron conformando los distintos alfares, barreros y fábricas que tuvo la familia Mensaque.


¿De qué época podemos datar al primer Mensaque en Triana?

A finales del siglo XVII, concretamente en 1691, en el que a la edad de doce años llega a la ciudad de Sevilla Pedro Mensaque Rasteñaque, nacido en 1679 en Francia, en el lugar de Cros de Montama, Arzobispado de San Flor, en la región de Auvernia, al sur de Francia. Sus padres fueron Juan Mensaque y de Margarita Rasteñaque. Este es el punto de inicio del apellido Mensaque en España. En el padrón de 1704 de la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena nos encontramos a Pedro Mensaque Rasteñaque viviendo en la calle de La Cruz de la Parra, hoy Monsalves. Un año después arrienda por el periodo de un año la casa que llamaban de la Galera, frente a la Cruz de la Cerrajería, en la zona de la actual calle Sierpes, siendo su profesión por entonces tratante de tabernas. Finalmente vivió en el Puerto Camaronero, ya en la orilla de Triana, donde falleció, siendo enterrado el día 30 de Noviembre del año de 1741 en la bóveda de las Ánimas (por ser hermano) de la Iglesia Parroquial de Señora Santa Ana de Triana.
 

Vista de Sevilla desde el Puerto Camaronero, donde los primeros Mensaque desarrollaron sus labores cotidianas


Osea, que Mensaque es apellido de origen francés…

Con toda certeza. Según mis consultas, parece ser que deriva del vocablo galo que significaría mensajero. Al llegar a nuestro país, algún escribano reprodujo a texto aproximadamente lo que oyó y castellanizó el apellido quedando finalmente como Mensaque. Además, son numerosos los documentos que he encontrado en los que al referirse a las instalaciones donde se trabajaba el barro para elaborar la cerámica, se hace con la denominación de “Tejar del francés”.
 

 Firma de Manuel Mensaque Carrasco (Gómez) en un documento fechado en 1789.
En la parte superior derecha figura la firma de su maestro Lorenzo Ortiz


¿Cuándo surge el primer Mensaque ligado al barro y a la cerámica en Triana?

El primer miembro de apellido Mensaque relacionado con el mundo del barro es Manuel Mensaque Carrasco (1750-1822), que en algunos documentos aparece como Manuel Mensaque Gómez, siendo Gómez el segundo apellido de su madre, Juana Carrasco Gómez, así conocida en el barrio de Triana. Manuel Mensaque era nieto del antes citado Pedro Mensaque Rasteñaque e hijo de José Francisco del Ángel Mensaque Cardoso (carpintero de ribera), quién quedando huérfano de padre a la edad de 14 años es conducido en agosto de 1763 por su padrastro Juan de San Pedro, tirador de oro y vecino de Triana, para ingresar como aprendiz con el maestro alfarero Lorenzo Ortiz, de Triana, quién se obliga a enseñarle el arte del barro para labrar en la rueda. Este es el primer Mensaque ligado a la cerámica en Triana.
 

La elaboración de vasijas fue la primera ocupación del primer Mensaque alfarero.


¿Cuál era el dato más antiguo publicado hasta ahora sobre la familia Mensaque ligada a la cerámica?

Pues lo más remoto que conocemos lo publicó José María Sánchez Cortegana hace unos años. Se denomina “Sobre el origen y establecimiento del taller de cerámica artística “Mensaque” en Sevilla” citando la obra de Rafael Domenech “Azulejo sevillano” (1988) en la que se nombra a José Mensaque García como dueño de una cacharrería en la calle Duende, de Triana, al tiempo que comenta la existencia de un tejar llamado “del francés”, propiedad de un tal Miguel Mensaque. Sánchez Cortegana retrotrae la presencia del apellido Mensaque aportando el hallazgo de una carta de compra-venta fechada el 13 de octubre de 1802, en la que se cita a un tal Manuel Mensaque, fabricante de ladrillos residente en Triana, como comprador de unas casas-hornos de cocer loza, sitas en la calle de la Rosa del citado arrabal.

He localizado muchos más documentos contemporáneos de éste, que refuerzan la actividad ceramista del primer Mensaque, y corroboran la historia posterior. La calle del Duende antes citada es la actual Justino Matute, y la de la Rosa es la actual Ruiseñor, lo que corrobora el posterior establecimiento de la fábrica a finales del siglo XIX en esos terrenos. También he avanzado dos generaciones atrás, primero, averiguando su segundo apellido, y en segundo lugar, el de su padre y abuelo, así como su origen francés.
 

Aspecto de las instalaciones de la Fábrica en la primera mitad del siglo XX, donde hoy se levantan viviendas


¿Destacó Manuel Mensaque Carrasco en su época?

Debió destacar en la profesión de alfarero, en la que por entonces se distinguían diversas especialidades en el manejo del barro. He encontrado un interesante documento, un acta levantada por el Escribano Público Don Manuel Antonio de Zúñiga, el día 24 de Mayo de 1786, de la reunión celebrada en las casas donde celebraba sus Cabildos la Hermandad del Santísimo Sacramento de la iglesia de Santa Ana, de los maestros e individuos del Arte de Alfareros, a fin de hacer la contrata para la provisión de barro para dichos individuos. Nos encontramos a Manuel Mensaque formando parte de la nomina de los reunidos, así como en reuniones de sucesivos años. En la celebrada el día 15 de Abril de 1790, asisten treinta y seis individuos, todos alfareros de triana, pero esta vez divididos por clases, de esta manera: olleros, alcarraseros, aspereros y blanqueros, estando Manuel Mensaque encuadrado entre los aspereros.
 

Anuncio de la fábrica del año 1893. La revolución industrial aplicada a la producción de cerámica
 

La línea sucesoria no se interrumpe…

Efectivamente, a él le sigue su hijo, Nicolás Mensaque Díaz (1789-1833), y a éste su hijo José Mensaque García (1827-1883), que tuvo tejar en Triana hacia 1860, siendo el origen de los Mensaque y Vera, dos varones y dos hembras. Los Hermanos Mensaque (José y Enrique Mensaque y Vera) formaron sociedad en 1889 con Fernando Soto y González, hijo del ceramista Manuel Soto y Tello, los primeros como socios capitalistas y el segundo como socio industrial. Es en esta época, a finales del XIX, cuando se produce el cambio de la actividad familiar típicamente alfarera y de material cerámico para la construcción a la elaboración de objetos vidriados, decoración, los mundialmente famosos zócalos de Mensaque y los paneles cerámicos tanto de temática civil como religiosa y devocional. Muy poco tiempo después, ya en la última década del XIX, los Mensaque y Vera, ya como industriales y propietarios fabricantes de cerámica artística, iniciarían su camino en solitario, dando el salto a la industrialización del proceso de elaboración de sus zócalos, con la introducción de maquinaria a vapor. Paralelamente mantuvieron el taller artesanal de pintura a mano de azulejos y retablos devocionales, que dirigiera en la primera mitad del siglo XX el prestigioso pintor ceramista D. José Recio del Rivero.
 


 

Muchas veces se habla de los azulejos de Mensaque en general, pero es preciso diferenciar.

Efectivamente, para los profanos en el tema, decir Mensaque es referirse a azulejos trianeros de calidad y belleza; generalmente se suele hacer en referencia a los afamados zócalos. La rama originaria más cercana a nosotros es la que a mediados del XIX inicia José Mensaque García, que originó la de Mensaque y Vera, regentada por los hermanos José y Enrique Mensaque y Vera.

Otra fábrica muy importante fundada poco más tarde, en 1917, fue la de Mensaque, Rodríguez y Compañía. En este caso, el apellido Mensaque en esta industria se debe a Enrique Mensaque Béjar, hijo de Enrique Mensaque y Vera. Realmente, el socio promotor de esta industria fue Manuel Rodríguez Alonso en 1917, quien consciente del prestigio que pronunciar el apellido “Mensaque” suponía, no dudó en anteponerlo al suyo, y la verdad es que dio sus frutos, pues también ha sido una firma de reconocido a lo largo de todo el siglo XX, aunque lamentablemente haya tenido que cerrar definitivamente sus puertas a finales de 2006.
 

Reverso de un plato de Mensaque, una de las piezas que conserva la familia Barrera Mensaque 


Me imagino que no todos los Mensaque estarían vinculados a la cerámica…

Pues no todos, ya que al ser una familia tan amplia y prolífica, las diferentes ramas sucesorias tomaron caminos distintos. Así, Pedro Mensaque al llegar a España, a principios del XVIII ejerce como abatanador de bayetas de lana, aunque luego se le encuentra relacionado con el arte de la mar, llegando a tener licencia para barquear en el Río Guadalquivir y ser poseedor de un barco charanguero, que eran los que hacían los trasbordos desde Sevilla a la barra de Sanlúcar de Barrameda, llevando y trayendo géneros y personas.

Después encontramos a Nicolás Mensaque, a sus hijos Miguel y José, que siempre simultanearon su dedicación a la producción de cerámica con el oficio de labradores, llegando a poseer varias fincas en la Vega de Triana y alquilando tierras, por ejemplo a la Colegial del Divino Salvador.

Ya en el siglo XIX, al ramificarse la familia aparecen otros oficios y profesiones. La más curiosa es la que ejerce María Rita Mensaque, quien ejerce como confitera en la calle Dados (hoy Puente y Pellón) en el año 1870. Antonio Mensaque y Alvarado (Sevilla, 1825-1900), que fue pintor, estudió en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, siendo discípulo de Joaquín Domínguez Bécquer, conservándose en el Museo del Prado dos de sus bodegones. También hubo médicos, (Joaquín Mensaque Alvarado y su hijo Joaquín Mensaque Curado), abogados (José Gutiérrez Mensaque), marinos de alta graduación de la Armada (Felipe Gutiérrez Mensaque), hombres públicos y concejales del Ayuntamiento de Sevilla (José Buiza y Mensaque, que fue Director del Asilo de Mendicidad de San Fernando y tiene dedicada una calle en Sevilla por su fructífera labor). También estuvieron vinculados los Mensaque al Ayuntamiento de Sevilla, concretamente Miguel Mensaque García, José Mensaque y Vera y José Mensaque Arana. Incluso éste último fue Alcalde de Gines, en el aljarafe sevillano.


Existe una rama familiar en Argentina…

Fijate hasta donde llegaron los Mensaque. Manuel María Mensaque Díaz contrae matrimonio con una hija de Bernardo Alvarado, que era fabricante de loza fina y basta, en la calle del Palomar del Barrio de Triana. Esta rama de la familia Mensaque contará con fábrica de alfarería y terminará en la siguiente generación con la partida de un miembro de la familia -Fernando Mensaque Ruiz- a instalarse en la República Argentina, donde llegaron a tener fábrica de productos cerámicos. Todavía se conserva el apellido Mensaque en este país, con la particularidad de que muchos de ellos ostentan el apellido como “Menzaque”, por un error del escribiente de turno que cambió la s por la z. En este sentido, me ha sido de gran utilidad haber entrado en contacto con Fernando Menzaque Martín, profesor de la Universidad de Matemáticas en la ciudad de Córdoba (Argentina), que ha contribuido en la investigación presente con todo el material encontrado por él en su país.


Hay seguidores de tu trabajo dentro de la familia….

La más destacada es mi sobrina Belén Luque Mensaque, que reside en Madrid y está al tanto de todo lo que vamos encontrando, al igual que tú. También sé a través tuya, que una prima de mi mujer, Pilar García-Junco Mensaque, que vive en el Puerto de Santa María, está recopilando datos de la familia, de la fábrica de cerámica y de sus trabajos.
 

Página de un catálogo de zócalos de Mensaque, adquirido en Madrid por Belén Luque Mensaque 


¿Con qué complicaciones te has encontrado?

Ninguna imposible de solventar con paciencia y constancia, aunque confieso que leer la caligrafía antigua es bastante engorroso. Otra dificultad es la antigua costumbre de no citar el segundo apellido, y como los hijos solían llevar los mismos nombres de los padres, es a veces muy complicado. También he podido constatar que los Mensaque eran muy prolíficos, o sea, tenían muchos hijos, algunos de los cuales morían párvulos, con lo que al siguiente nacido le imponían el mismo nombre generalmente. Además era frecuente contraer segundas, terceras y hasta cuartas nupcias, por muerte de la esposa, generalmente tras el parto. Otra característica de esta familia es que eran muy endogámicos, o sea, que se dieron casos de casarse con familiares cercanos en parentesco, como son los primos, de ahí los apellidos Mensaque Mensaque.
 

 Una de las máximas dificultades estriba en leer los legados del siglo XVII y XVIII 
 

¿Cuál fue la evolución social y económica de la familia?

De lo dicho anteriormente se desprende que los primeros miembros comenzaron modestamente como alfareros, fabricando todo tipo de piezas para la construcción (ladrillos, tejas), también botijas para exportación, de lo que derivó que algunos fueran esparteros, pues el esparto era material complementario para su envoltura de cara al transporte. Fruto de ese trabajo surgió la adquisición de terrenos, la posterior construcción sobre ellos de la fábrica, coincidiendo con el salto a la industrialización de finales del XIX con la recuperación promovida conjuntamente con el erudito D. José Gestoso y Pérez, y a continuación el auge de la arquitectura regionalista y la Exposición Iberoamericana celebrada en Sevilla en 1929. Consecuentemente, la familia adquirió un gran prestigio social y económico, y un importante patrimonio inmobiliario en el barrio de Triana.
 

La familia Mensaque en su chalet de Gines, celebrando la boda de una de las hijas de José Mensaque Arana
 

Tuvieron muchos terrenos y propiedades….

Aparte de los barreros, fueron adquiriendo los terrenos donde se levantaría la fábrica de Mensaque y Vera, que estaba sita en el espacio comprendido entre las calle Ruiseñor, Justino Matute, Evangelista. La Exposición y muchas de sus viviendas estuvieron en la calle San Jacinto. La más emblemática que queda es la conocida como Casa de los Mensaque, sede del Distrito Municipal, que fue de Miguel Mensaque Colmenero y de su esposa y prima Dolores Mensaque y Vera. Como se puede comprobar, eran muy frecuentes los matrimonios entre primos.


Luego vendría el declive y cierre…

Tras la guerra civil, en la que perdieron la vida algunos destacados miembros de la familia, la década de los cuarenta fue especialmente difícil. Esa circunstancia, unida a quizás a una desafortunada gestión económica, hizo que José Mensaque Arana, el último propietario de la Fábrica de su padre -José Mensaque y Vera- tuviera que ceder la propiedad del negocio al marido de una sobrina suya, Antonio Vadillo Plata, que la mantuvo hasta mediada la década 1960, en que cerró definitivamente sus puertas para dar paso a la construcción de viviendas sobre lo que hasta entonces había sido suelo para uso industrial.
 

Manuel Mensaque Bernal, suegro de Juan Barrera, fue el último Mensaque vinculado a la Fábrica


También has colaborado en el destino final de algún retablo cerámico…

Concretamente he tenido que ver con el retablo de Nuestra Señora de la Salud que se colocó en la fachada de la iglesia de San Isidoro en 2003. Yo vivo en la feligresía y soy hermano. Mi amigo Maximiliano Maqueda, experto ceramófilo y coleccionista de azulejos y cerámica, me comentó que había adquirido este retablo, que procedía de una vivienda de la calle Duque Cornejo, y no tenía inconveniente en que su destino final fuese la Hermandad que la tenía por Titular. Lo puse en contacto con el entonces Hermano Mayor, Juan García, propietario de una tienda de ultramarinos en la plaza de la Alfalfa, y por suscripción entre ellos fue adquirido por un precio muy razonable. Desde entonces se encuentra en la fachada parroquial.
 

Juan Barrera intervino en la adquisición del retablo de la Virgen
 de la Salud  que hoy está en San Isidoro, entre la puerta y la ventana


Aunque sea pecar de inmodestia por la parte que me toca, dime tu opinión sobre retabloceramico

Pues felicitaros por la labor divulgativa tan seria que estáis desarrollando en pro de la cerámica, de sus autores y de sus industriales a través de internet. Yo mismo, tras muchos años de querer llevar a cabo este estudio, me decidí finalmente viendo la enorme trascendencia que a través de este moderno medio de comunicación podía realizarse.


¿Se acaba aquí tu trabajo de investigación y recopilación?

Pues no, lo que os estoy ofreciendo es solo un resumen de lo que hasta ahora hemos documentado, pero de la lectura de las miles de páginas que tengo, saldrán muchos datos que nos permitirán conocer con detalle el día a día del trabajo de los Mensaque dedicados a la cerámica. Por supuesto, contad con la información que vaya obteniendo.

Solo nos queda felicitar a Juan Barrera López por tan concienzudo trabajo, y desearle toda clase de éxitos en sus investigaciones.

Entrevista realizada por Martín Carlos Palomo García.
Febrero 2011

 

 

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