Presentación   Glosario   Textos   Autores   Índices   Noticias   Colaborar   S O S   Otros   Mapa Web  
.
 
EL ORATORIO FESTIVO DE LOS SALESIANOS
EN JEREZ DE LA FRONTERA (CÁDIZ)
 MARTÍN CARLOS PALOMO GARCÍA - JOSÉ CHAVES ROMERO DE LA OSA
 

La Congregación Salesiana, fundada por San Juan Bosco a mediados del siglo XIX, toma su nombre distintivo de su Patrono, San Francisco de Sales. En 1844 Don Bosco empezó a reunir muchachos pobres y abandonados para ofrecerles un futuro mejor. Aparte de las actividades lúdicas, les enseñaba el Catecismo, los confesaba al aire libre y después los llevaba a una de las iglesias de la ciudad donde celebraba misa para ellos y les daba la Santa Comunión. Estos encuentros, llamados “Oratorios Festivos”, se convirtieron en una de las obras de la Institución más importantes y útiles para dar una formación integral a los jóvenes.
 


 

Los Oratorios Festivos evolucionaron a lo largo de su existencia, especialmente durante el siglo XX, con el fin de que los niños y jóvenes escolarizados en los centros educativos bajo el ideario de San Juan Bosco tuvieran una alternativa nueva de emplear y aprovechar su tiempo libre, superando carencias afectivas y emocionales por medio de actividades recreativas y educativas. El Oratorio era una jornada periódica que buscaba enseñar la palabra de Dios de forma diferente, combinando el Catecismo con la recreación, a la par que procurar en los años de circunstancias económicas y sociales adversas, una alimentación suficiente a niños de escasos recursos. Los Oratorios suelen estar nominados bajo el patronazgo de las imágenes devocionales de la Orden, como María Auxiliadora, o de los Santos, personalidades de la Congregación Salesiana o de otro carácter histórico.
 

Este Oratorio es uno de los múltiples centros educativos fundados por los Salesianos
 para la formación humana y religiosa de niños y jóvenes
 

En el artículo que presentamos, fijamos nuestra atención en el Oratorio Festivo “Domingo Savio” (hoy Padre Torres Silva) de la ciudad gaditana de Jerez de la Frontera, en Andalucía, sito en la calle Domecq s/n, que tuvo su origen por iniciativa del Padre Salesiano Juan Torres Silva (1890-1971), quien ya había fundado el Oratorio Festivo “San Miguel” en Orihuela (Alicante) en 1918. El Padre Torres Silva llegó a Jerez en 1928, y constatando las necesidades de niños y jóvenes, no cejó en su empeño de fundar un Oratorio como ya hizo años antes en tierras levantinas. La dificultad principal era conseguir apoyo económico para su proyecto. No cejó en inventar mil y una artimañas para recaudar limosnas a lo largo de los difíciles años 1930 con que atender a la juventud en su benefactora labor, poniendo la primera piedra en el año 1939.
 

Vista general del patio. Al fondo, mural dedicado al rejoneador Álvaro Domecq.
 A la derecha, retablo cerámico de Nuestra Señora de la Merced
 

El edificio se va levantando poco a poco, y en 1943 inaugura en el Oratorio la Escuela Nocturna para obreros, costeada por la familia Palomino y Vergara.

El impulso económico definitivo de su obra vendría de la mano de un joven jerezano  con quien topó casualmente por la calle montando en bicicleta. Este joven, miembro de una acaudalada familia de propietarios de bodegas, tierras y caballos, no era otro que Álvaro Domecq y Díez, cuyo sueño de ser rejoneador y el mágico atractivo que en él provocara el Padre Torres Silva le llevarían a convertirse en el máximo benefactor del Oratorio Festivo. Otras figuras del toreo, amigos de Álvaro Domecq como Manolete y Juan Belmonte, visitarían las obras y aportarían importantes donativos.
 

Todos los zócalos son de la Fábrica de Ramos Rejano, donde era maestro de taller
Alfonso Chaves Tejada. Se intercalan frases para la formación de los alumnos
 

El día 22 de noviembre de 1944, Don Álvaro Domecq cumplía su palabra solemnemente contraída un año antes y dona el importe de sus beneficios como rejoneador al Padre Torres Silva, a quien entregó el medio millón de pesetas que éste necesitaba para terminar su obra. Como consecuencia de ello, dos días después en la iglesia de las Angustias, se celebró una misa a la que asistieron los niños del Oratorio Festivo  en acción de gracias por haber terminado felizmente la temporada taurina. La inauguración oficial se celebró el día 24 de octubre de 1946.
 

Nuestra Señora de la Merced, Patrona de Jerez de la Frontera, pintado por Alfonso Chaves Tejada a mediados siglo XX


El edificio, un amplio rectángulo blanco de fábrica, tipo ojival, consta de un amplio patio denominado de San Pedro, resguardado por airosos vestíbulos cubiertos sobre los que se yerguen las dependencias accesorias, clases y dormitorios. Cuenta con una bella Capilla, en la que se rinde culto a la Excelsa Abogada de la Congregación Salesiana: María Auxiliadora.

En dicho pórtico puede admirarse un bello azulejo en el que aparece el gran benefactor de la obra, en espléndido mural de azulejos pintado por el ceramista Alfonso Chaves Tejada en la fábrica trianera de Ramos Rejano. En él vemos al rejoneador junto a su jaca “Espléndida”, con la que tantos triunfos taurinos cosechó. También se reproduce al jinete y su yegua en cerrajería artística en la veleta que corona la torre de la Capilla.
 

Mural dedicado al benefactor Álvaro Domecq, pintado por Alfonso Chaves Tejada a mediados siglo XX. En la fotografía inferior, el ceramista posa ante su obra terminada. (Gentileza de José Chaves Romero de la Osa, su hijo)




 

Es profusa la decoración cerámica de todo el centro, magníficos zócalos, todos de la Fábrica Ramos Rejano, en los que van intercaladas frases exhortando a valores humanos y espirituales. También corresponden al ceramista Alfonso Chaves Tejada en estos años de construcción del Colegio los demás retablos cerámicos: Santo Domingo Savio, María Auxiliadora apareciéndose a San Isidro Labrador y el de la Virgen de la Merced, Patrona de Jerez de la Frontera.
 

Santo Domingo Savio. Alfonso Chaves Tejada, mediados siglo XX


Ya que nuestro tema principal a la hora de abordar este estudio es la cerámica, y el barro como materia prima para elaborarla, no queremos terminar esta colaboración sin recordar las frases que el periodista D. José Montoto, director que fuera de El Correo de Andalucía, dedicara al Padre Torres en una de sus seguidas colaboraciones llamadas “Pajaritas de papel”, bajo el título de  “Por eso me alegro”, de la que entresacamos el siguiente párrafo:

¿De que barro le hicieron, Padre Torres?.

Porque, indudablemente, aunque a todos los hombres nos formasen de barro, no es todo el barro igual. Hay hombres que parecen hechos de la más fina arcilla. Unos son egoístas, los otros, espirituales y generosos. Por eso cuando le conocí, y cuando me admiró con su humildad sencilla, con aquella ingenua virtud y la infantilidad de su mirar y de su sonreír, yo, en una “Pajarita”, hube de preguntarle: ¿De que tierra está usted hecho, Padre Torres?. No es posible – seguía - que sea del barro basto de que estoy hecho yo. Dios tiene alguna arcilla finísima y suave con la que, cuando Él quiere, modela a unos hombres superiores y de una calidad muy extremada. Usted no es. Padre Torres, como somos el común de los hombres. Usted es de una arcilla que es, con respecto al barro, como el cedro respecto al chopo o al pino del país”.
 

María Auxiliadora se aparece a San Isidro Labrador. Oficina del Oratorio. Alfonso Chaves, mediados siglo XX.


Por eso, en memoria de tan insigne sacerdote, el Oratorio Festivo de Jerez de la Frontera que en un principio llevó el nombre de Santo Domingo Savio, hoy lleva el nombre del Padre Torres Silva.
 

Texto:  Martín Carlos Palomo García. Julio 2010
Fotografías: José Chaves Romero de la Osa y Archivo Alfonso Chaves Tejada
Bibliografía consultada: Biografía de D. Juan Torres Silva, escrita por Romualdo Cedillo López en la página web de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, de Jerez de la Frontera